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Alexandra Santos

Alexandra Santos

Alexandra Santos

"Entendí que tenía que aprender a soltar para dejarme sorprender un poco más por la vida."
Alexandra Santos - Revista La Lupa

Alexandra soñó con ser periodista, con escribir, con pertenecer al mundo de la televisión. La vida la fue llevando al camino del entretenimiento y hoy en día es una de las presentadoras destacadas del país. Ha aprendido que la vida no solo consiste en planear y tener un esquema sobre lo que se espera lograr, sino también dejarse sorprender con lo que va apareciendo en el camino. En este proceso se dejó sorprender en el trabajo, en el amor, y ahora en su nueva faceta como mamá. Es una mujer disciplinada y de alegría contagiosa, ama el deporte, los animales, su familia. La Lupa la conoció en el lugar más íntimo, su casa, y con su nuevo bebé, que le ha despertado aún más la felicidad de vivir.


LL: Bueno, normalmente no empiezo mis entrevistas así pero es inevitable con este bebé tan divino. Cuéntanos un poco de esta etapa, cómo has estado, cómo te has sentido.

AS: Es la etapa más linda del mundo, es una etapa que te llena de amor que te llena de aprendizaje y algo que no dice la gente, es la parte en que superas un montón de miedos, es que siempre dicen: “es que ser mamá te sale por instinto, es perfecto”. No, ser mamá también trae un montón de desafíos y no es tan instintivo como muchas veces creemos que es un botón on and off, ¿sabes? Entonces no, hoy ya soy mamá, entonces ya sé lactar ya sé sacar gases, ya sé y no pasa así, uno va aprendiendo y cada bebé tiene un ritmo, entonces es un aprendizaje tan bonito y tú estás tan llena de amor, pero al mismo tiempo tan llena de miedos y lo quieres poner en una capsulita para que no le pase nada, para que todo sea perfecto, para que tú no te equivoques, cosa que es imposible porque todos nos vamos a equivocar. No hay mamás perfectas y no hay hijos perfectos, pero es algo que uno va aprendiendo en el camino y todos los días lucha contra eso.

LL: Siempre estuvo entre tus planes ser mamá o al contrario, un día dijiste de pronto sí me parecería rico ser mamá.

AS: Sabes que no estaba dentro de mis planes cuando estaba chiquita. Cuando era chiquita siempre pensé quiero trabajar, quiero viajar quiero hacer mil cosas, lo mismo que el matrimonio tampoco lo estuvo por mucho tiempo, conocí a la persona ideal y digo mi matrimonio funciona perfectamente porque estoy con él, porque es una persona que me conoce perfectamente que me escucha que me apoya, yo le puedo decir que quiero ser astronauta y me dice: “astronauta, ¡listo vamos tú puedes! Vamos a llamar a la Nasa a ver qué hay que hacer (risas)”. Eso es muy chévere y entonces ahí empecé a creer en el matrimonio y de ahí empezó a salir la duda de bueno y qué tal si soy mamá, qué tal si en lugar de viajar este año le abrimos un espacio a un bebé a un nuevo miembro de la familia. Primero entró Lorenzo que es nuestro hijo perruno…

LL: Que es casi como un bebé también…

AS: Total, es un hijo, lo consentimos, tratamos de ser los mejores padres, también de ponerle límites y él empezó a despertar una cosa en mí y yo decía, uy si todo este amor es por un perrito, ¡imagínense por un hijo de uno! Lo empezamos a hablar con mi esposo y bueno después de seis años de matrimonio, toda la familia quería que fuera mucho antes (risas), y después de seis años dijimos ya es hora.

LL: ¿Él soñaba más que tú con ser papá? O fue algo que les surgió a ambos al mismo tiempo.

AS: Mira que él sí siempre ha sido súper unido a los niños, es de los que ve un bebé y lo carga y lo abraza, yo no soy muy así pero en el momento de ya tomar la decisión de ser papás entonces empezaba: no el otro año, el otro año (risas) hasta que…

LL: Da mucho miedo también…

AS: Da mucho miedo y algo que aprendí es que no hay un momento ideal, o sea no lo hay, un bebé si tú te pones a verlo como desde la parte racional no te va a dar nunca porque entonces, ¿hay que hacer sacrificios? Claro que hay que hacerlos. ¿Económicamente es costoso? Claro que sí. ¿Qué te va a quitar tiempo tuyo? Claro que sí, lo que pasa es que todo eso vale la pena y tienes que vivirlo y tienes que sentirlo para decir ush, en el momento que tienes a un bebé ahí en tus brazos y dices este es el momento que valió la pena todo, que no me importa cuánto tenga que trabajar, que no me importa cuánto tenga que sacrificar, que no importan muchas cosas porque el amor que sientes por esa personita chiquita que salió de ti vale todo.

LL: Ahorita decías que cuando chiquita no tenías planillado me voy a casar y voy a tener hijos, no, como ese sueño que la mayoría de las niñas tienen y uno a veces piensa que las cosas llegan en la vida cuando uno no las busca desesperadamente, no? Como que simplemente te dejaste llevar y las cosas fueron llegando, llegó tu esposo después llegó el bebé, un fluir con la vida y esperar un poco a que la vida solita hiciera sus cosas.

AS: Mira, yo creo que la vida siempre le tiene lecciones a las personas, la lección para mí por ejemplo era soltar el control porque siempre he querido tener el control de las cosas, entonces hago planes, metas, y es bueno tener metas, claro hay que hacer eso en la vida.

LL: ¿Cuáles eran tus metas cuando eras más joven?

AS: Esas metas eran por ejemplo crecer profesionalmente, tener mi propia empresa, viajar mucho. Viajar para mí es de esas cosas que me nutren el alma entonces como que esas eran mis metas, sin embargo la vida te dice oye un momento, ¿tienes ese plan? Bueno pues te voy a enseñar este nuevo a ver qué pasa y siento que la gracia de la vida no es solamente planear, planear, planear, sino también lo que tú dices, soltar un poco y decir bueno ¿qué va a pasar con esta circunstancia? ¿Qué va a pasar con esto que me está dando la vida? ¿Qué va a pasar con este hombre maravilloso que llegó a mi vida y sí, qué pasa si vamos y construimos una familia juntos? Y todo ha resultado muy pero muy bien.

LL: Dejarse sorprender un poco tal vez.

AS: Sí, es eso.

LL: ¿Digamos que en el amor nunca tuviste el miedo de quedarte sola o de no tener alguien con quien compartir?

AS: ¿Sabes que no? Yo he sido una persona que, de hecho, disfruto la soledad. A mí me gusta salir con un buen libro, irme a comer rico yo sola, si estoy de viaje entonces busco un buen restaurante y como yo sola y pienso. Nunca me ha hecho falta, o más bien, nunca he tenido la dependencia de que tiene que ser junto a esta persona o tiene que ser esto o me voy a morir, no. Pero ahora sí siento que necesito como a mi partner de vida porque es mi socio, porque tenemos todos los planes juntos porque ya tenemos una vida nueva aquí en la casa por la cual tenemos que luchar juntos entonces es más eso, pero ahora que lo dices yo nunca tuve miedo de quedarme sola a pesar de no ser la mujer más sociable del mundo con ochenta mil amigos, no (risas).

LL: ¿Cuando lo conociste a él, supiste que era la persona con la que ibas a compartir el resto de la vida?

AS: Uno sabe pero tiene que darse la oportunidad porque es que el miedo es tan grande que le empiezas a buscar peros: “¡ay no que pereza! No, es que el saco que tenía puesto, es que cómo se para, es que cómo come es que… Empiezas a buscarle peros para esquivar enfrentarte a una relación, enfrentarte al amor por el temor de fallar, por el temor a equivocarte, por el temor a que te rompan el corazón, por el temor a romperle el corazón a alguien, entonces hay que dejar ese miedo al lado y ver qué pasa, intentarlo. Ahora, si no es bueno para tu vida sal corriendo eso sí uno lo sabe inmediatamente, lo que pasa es que uno se engaña (risas).

LL: Hay cosas en la vida que van cambiando o se van transformando a lo largo del tiempo, pero otras que permanecen como características que uno siempre lleva a lo largo en la vida. ¿Cuáles son esas cosas de niña que hoy en día conservas?

AS: Yo siento que esto es un momento muy lindo de mi vida porque Mateo me ha enseñado otra vez a disfrutar cosas sencillas, a disfrutar de ser niña otra vez porque llega en un momento donde uno está tan enfocado en el trabajo, en que tal cosa debe ser así, en que la gente me tiene que ver así, que pierdes el norte de lo que realmente eres. Ahí fue que entró otra vez el deporte en mi vida, a mí toda la vida me ha gustado el deporte pero entonces empecé: ¿el deporte? ¿Quién va a vivir del deporte? Después mis amigos me decían vamos a rumbear “ah bueno sí” por seguirle a todo el mundo el cuento. Ahorita me reencontré. El deporte es eso, es reencontrarnos, es estar tranquila, sentirme fuerte, sentirme capaz es poder jugar con mi hijo, es estar saludable para poder levantarlo, porque es que de verdad yo pensaba en estos días eso, yo decía una mamá tiene que ser saludable, tiene que tener fuerza porque estos niños son unas locomotoras y piden energía y piden atención y si quieres darles lo mejor también tienes que comprometerte con tu salud con tener la mejor energía, con alimentarte bien.

LL: ¿Desde niña, un poco devolviéndote a tu infancia, eras organizada, meticulosa, psicorrígida? ¿Cómo te recuerdas tú?

AS: Sabes que yo tengo una teoría, yo nací súper psicorrígida, controladora porque es algo casi innato en mí, sin embargo mi mamá es súper relajada, entonces yo dejaba este cojín acá a mi mamá le valía cinco y decía bueno déjalo ahí y yo lo recojo. Entonces me comencé a volver un poquito desordenada, a soltar un poquito, pero siento que mi esencia si tiende a ser un poquito psicorrígida, ordenada y soy consciente de eso y por eso trato de decir ok no está mal si el cojín lo quiero poner así y alguien lo pone así. Son formas de ver la vida.

LL: ¿Eres muy apegada a tu mamá?

AS: Sí, ahora más que nunca porque se ha convertido en abuela, entonces tú empiezas a ver a tu mamá diferente, claro, porque con la mamá uno tiene varios procesos: primero en la infancia tu eres apegado a tu mamá quieres a tu mamá, en la adolescencia no la quieres ni ver solamente quieres ver a tus amigas (risas), más adelante empiezas tu matrimonio y empiezas a entender muchas cosas de ella pero todavía no la descifras muy bien. Siempre señalamos a nuestras mamás, las culpamos y les decimos por tu culpa hicimos esto, por tu culpa, y cuando eres mamá dices: ¡ay no! mi mamá tuvo que pasar por todo esto, por un embarazo, por la lactancia, por trasnochar por todas estas pruebas de amor y empiezas a valorarla diferente y cuando ves cómo son con tus hijos es un amor tan grande y te unes con ella pero a otro nivel.

LL: Claro, además que delicia ser abuela.

AS: Sí, yo tengo una teoría y se la he dicho a mi mamá, siento que las abuelas quieren más a sus nietos que a sus hijos (risas).

LL: Sí, mucha gente lo dice, y también dicen que hasta que uno es abuela realmente entiende eso.

AS: Claro y debe ser delicioso por que no los tienes que educar solo consentir.

LL: ¿El ambiente en tu casa como era? ¿Cómo creciste tú? ¿Eras una niña que tenía libertad de hacer cosas, que te exigían, como era ese ambiente de niña?

AS: Yo siempre he dicho que mi mamá es una niña chiquita, ella se casó muy joven mi papá le lleva once años, entonces mi papá siempre ha sido como el que nos ordena a todas en la casa. Tengo una hermana mayor, entonces todas hemos sido muy muy cercanas muy amigas. Mi papá siempre ha creído en los límites, sin embargo, siempre ha sido una persona supremamente espiritual, ha sido la persona que meditaba, ha sido la persona que camina descalzo en el pasto y nosotras le decíamos: “¡papi qué oso! ¿Por qué haces eso? No”. Ahora lo entiendo (risas), no entendíamos realmente quién era él, ya con el tiempo entendimos que mi papá es una persona absolutamente espiritual, es casi un sabio, él es una persona súper callada pero cuando habla dice palabras precisas, profundas, es de esas personas que te marcan la vida con una conversación: ese es mi papá.

LL: ¡Que delicia! Bueno moviéndonos un poco a la parte laboral, ¿por qué escogiste este mundo?

AS: Yo entré a toda la parte de humanidades, siempre me ha gustado, entonces yo soñaba con ser abogada y como todos empezamos: voy a cambiar el mundo, voy a defender a los indefensos (risas) voy a ser la súper abogada. Después dije no ya no, por cosas de la vida un día termine en un concurso de modelaje y me vio Hernán Orjuela y me dijo oye tú sirves para televisión. Empecé a hacer presentación de televisión y me llevaron a los estudios de Caracol, a los noticieros y cuando vi los noticieros dije: ¡no, yo quiero ser periodista! Empecé a ver cómo se trabajaba en vivo, cómo los periodistas corrían, cómo investigaban, cómo todo y dije quiero ser periodista. No sabía que iba a terminar de presentadora, que iba a terminar haciendo entretenimiento, no estaba adentro de mis planes, soñaba también con escribir, me encanta escribir, iba a escribir un libro, pero la vida me fue llevando… No te puedo decir la cantidad de veces que dije no voy a estar más en entretenimiento no voy hacer más televisión (risas) y vuelvo, y sale algo nuevo y vuelvo, y últimamente he estado mirando y pues dije: esto me apasiona para qué lucho.

LL: Tú crees que para hacer televisión uno puede estudiar mucho, prepararse, tener experiencia pero debe tener un talento con el que uno nace. ¿Tú crees que es así?

AS: Sabes que hay muchas cosas que se desarrollan, el talento se desarrolla y con la experiencia vas cogiendo cancha y periodismo digamos como tal, la presentación se puede aprender. Yo he conocido personas que no pueden mirar de frente una cámara y ya después se vuelven expertas maravillosas, comunican muy bien. Lo que tienes que tener es pasión, eso sí es lo que tienes que tener, no solamente por la televisión sino por cualquier cosa, si tú quieres jugar fútbol y eres pésimo en fútbol y tienes la pasión puedes, practicando y practicando ser el mejor. Lo mismo pasa en televisión, si tienes esa pasión, si te gusta, si te mueve puedes ser el mejor.

LL: ¿Cuáles han sido los momentos más duros de esta carrera?

AS: Uy esta es una carrera dura, esta es una carrera en la que uno está es simplemente por pasión, porque le gusta, porque económicamente no es la que más plata da (risas) lo voy a decir, pero es una carrera que te llena de alegrías porque poderte comunicar, poderte conectar con las personas que están al otro lado es algo mágico, es algo increíble, es algo especial, y ahora con las redes sociales que tienes la oportunidad de tener ese feedback, que la gente te diga oye que chévere lo que estás haciendo, me gusta esto no me gusta esto, eso es muy especial y muy chévere. Sin embargo, es una carrera que es de caerse y levantarse, ilusionarse y volverse a caer.

LL: ¿Cuántas veces te has caído?

AS: Uy mil veces. La primera vez que me caí fue cuando renuncié a Caracol y después me arrepentí (risas) porque era muy niña, muy afanada, quería hacer cien cosas al tiempo, no entendía bien muchas cosas, no entendí a muchas personas y ahí me pegué un golpe duro. Una vez alguien muy sabio me dijo: nunca renuncies a un trabajo por una persona, te vas a encontrar con personas muy duras el resto de la vida. Nunca se me van a olvidar esas palabras porque sí me he encontrado con personas divinas, con personas amables, pero también con personas muy muy duras, muy competitivas que no compiten lealmente hay que decirlo. Yo soy una persona a la que le dan pereza las guerras, me aburren y siento que uno debe pelear es a punta de talento, a punta de experiencia, a punta de disciplina y no a punta de hacerle la zancadilla al de al lado.

LL: ¿Cómo hace uno entonces cuando se enfrenta a esas personas para no dejarse desmotivar y quedarse bien parado en su sitio?

AS: Tú lo has dicho, es no dejarse afectar. Es permanecer en donde tú estas, es tener una mente fuerte y estar enfocado hacia dónde quieres llegar y que si eso es lo tuyo vas a lucharlo y vas a lucharlo, y la vida misma es tan sabia que te va abriendo el camino. No es fácil y tienes que seguir, pero si tienes una meta seguramente llegas. Lo importante es no dejarte afectar, hay algo y fijo lo digo como el chavo al revés (risas), tú no puedes controlar lo que otra persona hace pero sí puedes controlar como tú reaccionas ante eso. Entonces si tú te dejas afectar con esa zancadilla y no te vuelves a levantar la culpa no es de la persona que te hizo la zancadilla, la culpa es tuya.

LL: En este mundo que hay que vivir tanto del afuera, de las redes sociales, del parecer muchas cosas. ¿Cómo hace uno para permanecer siendo uno sin tanto mostrarse y sin tanto estar pendiente de lo que la gente va a decir o no va a decir? Porque yo me imagino que es complicado. ¿Cómo has hecho?

AS: Sabes, que yo creo que las redes terminan mostrando tarde o temprano quién es uno porque nadie puede vivir con una sonrisa falsa todo el tiempo o se te va a notar, y siento que todos nos damos cuenta cuando una persona está siendo auténtica y cuando una persona es falsa. En redes sociales al principio cuando empezó este boom entonces pensábamos: tengo que salir perfectamente peinada con el vestidito súper arreglada porque claro estoy haciendo moda pertenezco a E! Entertainment, todo, después yo me ponía a pensar y yo decía no yo no soy así, sí me gusta la moda pero vivo de tenis (risas) sí, ¿a quién engañamos? Sí me gusta la moda, pero yo ando despelucada, a mí me cuesta peinarme (risas) entonces empiezas a aceptar un poco quién eres y a querer un poco esa persona que eres. La gente empieza a aceptar quién eres, después empecé a poner fotos súper arregladas, producidas y la gente me ponía poquitos likes, ya después ponía una foto sin maquillaje haciendo ejercicio y les gustaba más, claro porque esa es la persona real.

LL: ¿Qué es lo que más te ha costado aceptar de ti misma?

AS: Ush muchas cosas, he pasado por muchos procesos, me ha costado aceptarme a mí desde el momento en el que me miro al espejo hasta actitudes, cómo hablo, cómo pienso y después llego y digo no! no tienes que ser igual a todo el mundo, está bien que pienses diferente, está bien que seas diferente, además que yo crecí en televisión en una época donde el boom eran las modelos monas y yo flaca, morena, peli negra (risas) todo lo contrario, entonces ha sido un proceso de aceptación y todavía, porque las mujeres siempre nos estamos mirando es lo que no nos gusta en lugar de decir oiga qué rico tengo piernas para correr, tengo una sonrisa que va a alegrar a alguien, no sé. Entonces siempre nos miramos al espejo y empezamos estoy gorda estoy no sé qué y a mí el embarazo me enseño eso, el cuerpo. La gente me mira y me pregunta ¿haces ejercicio es para verte flaca? No, para verme flaca haría una dieta yo hago ejercicio para sentirme bien y mi cuerpo sí cambió y lo tengo que amar como es porque si no…

LL: ¿Tú corres, eso ya nos dijiste, lo haces desde niña o es un hábito que cogiste recientemente?

AS: Desde chiquita siempre he sido súper deportista entonces me ponían a correr, a jugar béisbol, fútbol, todo lo que se me pasara. Me encantaba jugar en la universidad, me alejé un poquito entonces empecé a rumbear y si uno rumbea no hace deporte (risas), ya después cuando conocí a mi esposo, él sí es súper deportista intenso, entonces yo me quedaba un sábado por la mañana en la cama y él: “voy a ir a hacer ejercicio” llegaba todo feliz lleno de endorfinas y yo me sentía como un marranito ahí acostada comiendo (risas) y yo no, no, ya me tengo que parar y empecé hacer ejercicio otra vez, empecé a retomar y empecé a sentirme bien y dije: por qué voy a parar esto que me está haciendo sentir tan bien. Así he pasado por varios deportes el running ha sido como el que más me ha dejado, pero a mí todos los deportes en general me gustan, sale algo nuevo y estoy ahí metida. Hay que buscar un deporte con el cual te conectes.

LL: ¿Cuál dirías que es la cualidad o la característica tuya más rescatable?

AS: Uy, uno está tan acostumbrado a darse palo que cuando preguntas por la cualidad ya no sabe (risas). Sabes, me gusta mucho escuchar a las personas. Al escuchar a las personas las puedes leer muy bien, entender sus necesidades y a partir de ahí más que un consejo haces un poco de preguntas para ver esa misma persona qué camino puede tomar.

LL: ¿Miedos? ¿Hoy en día se han aliviado los miedos que tenías de joven o se han acentuado? ¿Con que miedos vives hoy en día?

AS: Se han eliminado unos, digamos el miedo a ser aceptada que tengo que encajar aquí, el miedo en que tengo que verme así, todo eso ha pasado a un segundo plano, pero con el bebé han entrado nuevos miedos entonces es el miedo a ¿será que sí voy a ser buena mamá? Que no le vaya a fallar al bebé, qué pasa si me pasa algo y el bebé se queda solo, pues solamente con mi esposo, y empiezan un montón de cosas que antes para ti eran como me voy a tirar de paracaídas me voy a tirar de cabeza y ya de mamá es, ¿y si me pasa algo? Ya tengo otra vida al lado.

LL: Claro una responsabilidad grandísima. ¿Cuál dirías tú que es la clave de una buena relación?

AS: La clave es ser auténticos, no hay nada más rico que poderte abrir con una persona y no tener esos secretos y esos escudos sino simplemente ser tú mismo y ya.

LL: Ya para terminar, ¿a qué le pones La Lupa en tu vida?

AS: En este momento La Lupa se la pongo a mi bebé, él en este momento es todo.

LL: ¡Felicitaciones por ese bebé tan lindo!

 

La Lupa en frases

Bajo La Lupa

LL: Qué es lo primero que haces al levantarte
AS: Darle gracias a Dios por un nuevo día de vida
LL: Cúal es la palabra que más repites
AS: Sí se puede
LL: A qué o a quiémn le rezas 
AS: A Dios
LL: Lo que más admiras de un hombre
AS: La sinceridad
LL: Un agüero antes de salir al aire
AS: (se da la bendición)
LL: Qué cambiarías de ti
AS: Lo insegura
LL: Tu estado de ánimo más común
AS: Tranquila
LL: De 1 a 10 qué tanto importa la belleza
AS: Depende de cuál
LL: Una presentadora que admires
AS: Andrea Serna me parece fantástica
LL: La caracterúistica que más te define
AS: La sonrisa
LL: La mejor hora del día
AS: Cuando estoy acostada y puedo dormir unas horitas
LL: Un plan para descansar
AS: Irse a la playa
LL: Lo más difícil de ser mamá
AS: Tratar de ser perfecta
LL: El peor error de una presentadora
AS: Tatar de copiarse de otra presentadora
LL: Té o café
AS: Café
LL: Un color
AS: Negro como ven
LL: Una comida
AS: Sushi
LL: Un lugar 
AS: Mi casa
LL: Qué tanto lloras
AS: Mucho, y ahora de mamá, mucho más
LL: ¿Te hace falta perdonar a alguien?
AS: Yo creo que no. me preocupo mucho por perdonar.
LL: Qué te falta por hacer
AS: Tantas cosas, necesito como diez vidas más.

Directorio de entrevistas A – Z

Jaqueline Brandwayn

¨El arte me ha dado toda la fascinación, el entendimiento, el poder satisfacer mis inquietudes.¨

Adolfo Zableh

“Sabía que de alguna manera algo me tenía que inventar para ser oído. Por eso escogí escribir”

Alejandra Azcárate

“Me gusta un estado de cordura no permanente. Creo que una alta dosis de irresponsabilidad es deliciosa en la vida.”

Alejandro Cuellar

“En la cocina el criterio solo existe cuando ha habido experiencia.”

Alexandra Santos

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Alejandro Riaño

“Este trabajo me ha dejado un amor por la vida y un amor por lo que hago que no puedo describir.”

Amalia Andrade

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Ana Wills

“Actuar es un trabajo muy difícil y un estilo de vida complicado. Pero todo es una experiencia, hay papeles que te cambian la vida.”

Andy Gaitán

¨Siempre me he dejado llevar, hay que ser arriesgado¨

Andrea Novoa

“Tenía una voz interna que me decía que tenía que hacer esto como fuera”

Antonina Canal

“Hay que romper la rigidez y fluir. Soy una aventurera, una gitana”

Beatriz Fernández

“Soy una revolucionaria de las leyes. Mi ley es la ley del amor. Detesto la rigidez”

Beto Gaitán

¨Nunca me ha gustado comer cuento. Siempre me ha gustado indagar, ir más allá.”

Carlos Villa

“Con el violín se crea un vínculo muy fuerte. No es solo emocional sino físico y emocional.”

Catalina Escobar

“Yo tengo un motor adentro, yo trabajo en sintonía con mi hijo. Él y yo somos socios en esto.”

Daniella Álvarez

“Los sacrificios y la disciplina me han hecho alcanzar lo que siempre quiero”

Daniella Moscarella

“Siempre he sido diferente. Nunca me ha gustado ser una niña más del montón.”

Diana Alvarado

“Es duro saber que yo tuve que darle más de la mitad de mi vida a la guerra. Nunca me imaginé que habría más oportunidades para mí.”

Diego Sáenz

¨Uno se preocupa por qué hacer pero es mejor saber lo que no quieres hacer¨

Duván Barato

“Me desmovilicé buscando una oportunidad de mejorar mi vida, pero entré a una sociedad que señala, estigmatiza, rechaza y aisla.”

Elkin Serna

¨El sufrimiento que he vivido, me hizo armarme de valor.¨

Emmanuel Esparza

“Para ser actor no es suficiente ser bueno. Hay que ser obsesivo.”

Felipe Acosta

“Las ideas me han nacido por necesidades y casualidades de la vida. Yo las he sabido leer.¨

Francisco Santos

“Cuando uno se salva de un secuestro de Pablo Escobar el miedo se acaba. Yo viví con la muerte ocho meses”

Geraldine Pomato

“Soy una mujer obstinada, trabajo por lo que quiero hasta que lo logro. Con Wikimujeres fue así”

Gustavo Yacamán

“Pongo mi mente en blanco antes de poner el pie en el acelerador”

Jaime Lombana

“Yo presiento siempre lo que va a pasar. Sé cuándo voy a ganar y cuándo no”

Jorge Duque

“El día que dejé de esconder quién era, dejé de pelear conmigo mismo”

Juan Felipe Samper

¨Seguir los sueños, con todo lo romanticón que suena, siempre va a ser válido, siempre va a ser lo más chévere¨

Juan Pablo Socarrás

“Si la vida me había dado tantas oportunidades era por algo. Me dediqué a luchar por este sueño”

Laura Tobón

“Me lo propuse, lo soñé y lo luché y todo ha llegado en medidas que nunca imaginé”

Mabel Moreno

“Tengo un alma muy libre, pero también una cabeza que me pone todos los límites. Soy mi mayor juez.”

Marcelo Rozo

“No hay nada en la vida como levantar un trofeo. Es como tener el mundo en las manos”

María Del Rosario Guerra

“Mi disciplina, mi formación cristiana y mi preparación académica son lo que me ha permitido lograr todo en la vida.”

Marianela González

“Pareciera que soy conservadora pero no. Todo lo que sea distinto a la costumbre me atrae mucho. Soy muy curiosa”

Marta Lucía Ramirez

“Soy una persona estricta, coherente, con mucho compromiso por Colombia, a veces demasiado cuadriculada.”

Natalia Espitia

“Entendí que la mejor manera de transformar y sanar mi vida era ayudando a las niñas a vencer el miedo”

Natalia Ponce de León

“Escogí el camino de levantarme y hacerme grande. Esto fue un renacer, reinventarme desde cero.”

Oscar Iván Zuluaga

“A mi no me obsesiona el poder. Me obsesiona poder trabajar por los demás.”

Paloma Valencia

“Siempre he querido cambiar el mundo. Me hace falta ver que sí se puede”

Paula López

“Aprendí a abrazar mi realidad y entendí que el perdón y la felicidad son una decisión.”

Paulina Laponte

“Entendí que hay que aprender a fluir con la vida. En el camino encontré muchos talentos y pasiones que no conocía.”

Pilar Schmitt

“Trabajo en una cosa completamente diferente a lo que yo soy”

Regis Ortiz

“El proceso de reinserción no fue fácil. Pero cuando veo a mi mamá y a mi hijo sé que todo ha valido la pena.”

Santiago Prieto

“El camino es infinito. Lo más difícil es persistir, perseverar y resistir”

Tata Gnecco

“Si a tu sueño le pones un poquito de disciplina y empuje, lo consigues ”

Tito Puccetti

¨En mi carrera he hecho muchos sacrificios. Y sí, he tenido suerte, pero ha sido una suerte buscada.”

Yaneth Waldman

¨Yo soy terca en buscar la felicidad todos los días de mi vida.”

Vladdo

“Soy inquieto, sarcástico, malpensado. Tengo cara de bravo pero soy una melcocha.”

Alexandra Santos - Revista La Lupa
Amanda Andrade - Revista La Lupa
Amalia Andrade - Revista La Lupa

Amalia Andrade

Amalia Andrade

Amalia Andrade

"He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia."
Amalia Andrade - Revista La Lupa

Amalia tenía pánico de que la virgen se le apareciera y se negó a aceptar que el Niño Dios no traía los regalos. Siempre fue así, una mezcla de espíritu libre, determinación e independencia. La Mamma, su mayor inspiración, su referente en la vida, le dijo que había venido al mundo para grandes cosas y ella se lo creyó. Convertirse en escritora, visibilizar lo que el mundo desesperadamente trata de oprimir, lograr que la gente se ría en el dolor y entender que no siempre hay que estar bien hacen parte de esas grandes cosas. Para ella escribir y dibujar son formas de habitar el mundo, de sumergirse en proceso íntimo de reflexión para descubrirse y reinventarse. La Lupa encontró a Amalia, una optimista irremediable que sabe que el amor es un milagro y que los misterios del alma solo se descubren cuando se escribe.


LL: Pienso que hay que empezar con algo que ha sido definitivo en tu vida: tu infancia. Tu familia, lo que fuiste de niña. Empecemos con los recuerdos marcados que tienes de tu infancia. 

AA: Yo tuve una infancia increíble. Amé crecer en Cali, crecí en una casa con mucho espacio, verde. Yo creo que tengo recuerdos puntuales que hoy en día miro con mucha nostalgia. La Mamma era mi tía, y le decía así porque fue como una mamá para mí. Una matriarca, bellísima, elegante, con un sentido del humor increíble. Yo digo que todo lo que yo soy es producto de ella. Ella me crio diciéndome que había nacido para cosas grandes, y yo de alguna manera me lo creí, y eso me ha motivados siempre. Siempre crecí alrededor de libros, nuestro plan todos los sábados era ir a la Librería Nacional, yo me comía un sundae de marshmellow. Y nuestro plan era comprar un libro, comer helado y después ir a comprar cuadernos y cosas para escribir. Siempre me dieron mucha fuerza para ser lo que yo quería ser. 

LL: ¿Siempre tenemos miedos, o ciertos temores hacia la vida, recuerdas cuáles eran los tuyos?

AA: En ese momento estoy haciendo un libro sobre eso. Mi mayor miedo era que se me apareciera la virgen. Una vez la Mamma me contó de manera muy espontánea la historia de la Virgen de Fátima. Me dijo la palabra se le “apareció”, y yo quedé muy impresionada. Entonces me dedique a ser tenaz con tal de no ser buena para que no se me apareciera la virgen (risas). Tenía muchos miedos, que mi mamá se muriera, me daban miedo los viejitos, lloraba y le preguntaba a mi mamá que si se iba a arrugar. Después más adelante vinieron más miedos, como al vómito. Esos miedos de cuando uno era chiquito, que yo les digo los monstruos debajo de la cama, evolucionan, se transforman. 

LL: Creciste en una casa de mujeres, ¿cómo influyó eso en tu vida?

AA: Sí, es muy loco. Las mujeres de mi casa son mujeres muy independientes, afectivas, con muchísimo amor. Yo no exploré tanto el panorama emocional de las mujeres en mi familia, sino hasta ya grande. El amor se aprende, uno lo ve entonces cuando uno comienza a cuestionar esas herencias, pienso que fueron una influencia muy positiva. Creo que la palabra que yo usaría para describir a mi familia sería generosidad. Mi Mamma siempre decía una frase que me encanta y es que “uno no da lo que a uno le sobra, sino que uno da lo que uno tiene”. Creo que eso me impactó de una manera que me hizo ver la vida en un sentido de abundancia y no de escasez sin importar qué tuviera. Ver siempre el lado bueno de las cosas.

LL: ¿Qué tan difícil es escribir sobre uno mismo, exponerse? ¿Qué proceso se tiene que hacer para poder llegar a eso?

AA: Es una pregunta muy interesante. Sobre todo, ahora que estoy escribiendo el segundo libro. Es una exploración completamente personal. Para mí no es difícil en el sentido en el que la literatura o la escritura funcionan para mí como un espacio donde yo me encuentro mí misma. Escribir no significa estar encerrado tratando de deambular alrededor del yo, sino que genuinamente es como “esto es lo que es escribir para mí”. Yo me encuentro a mí misma, hay cosas de mías a las que yo no sé cómo acceder hasta que las escribo, o hay cosas que quiero evadir o no mirar y no las escribo por temor a confrontarme con ellas, porque de alguna manera cuando las escribo se hacen realidad. Entonces es un proceso muy íntimo, muchas veces doloroso, pero catártico, donde sano, es una manera de exorcizar mis demonios, es una manera de hablar. Yo no soy buena hablando, me trabo un montón, por eso escribo. Es una manera de habitar el mundo para mí. Yo vivo y yo existo a través de la escritura. Escribiendo este libro lloré como nunca, tiene mucha emoción y mucha sinceridad y al mismo tiempo hay un trabajo literario interesante porque no es solo vomitar sentimientos en la página, sino que está dado por una intención creativa, por una manipulación de las palabras, para obtener lo que uno quiere. Es un proceso fascinante. ¿Que si me da miedo exponerme y que me lean? sí, todavía estoy en mi zona segura, toca hablar cuando salga.

LL: Emocionalmente agotador un poco…

AA: Sí, agotador. Pero también yo creo que todos usamos diferentes herramientas para procesar, para aliviar, para vivir, y la verdad yo tuve unos meses en los que me costó mucho trabajo sentarme a escribir, tenía mucho miedo a la página en blanco. No sabía cómo enfrentarme a eso de nuevo después del primer libro que fue todo un suceso. No sabes lo que se siente no escribir. Ahorita hablábamos de que escribir es un proceso difícil, pero es más difícil no escribir.

LL: ¿Qué es lo que más te ha sorprendido de ti misma en este proceso?

AA: Mi valentía. Creo que le damos muy poquita importancia a esa palabra, creemos que ser valientes es hacer actos heroicos, pero valentía es escribir aunque estés muerta del susto con qué va a pasar, o a mí por ejemplo, me da miedo cruzar las calles y cuando lo hago me siento valiente. Esos pequeños actos de valentía, creo, han sido lo que más me ha sorprendido.

LL: Tú has dicho mucho, y en el primer libro sobre todo, que hay que hacerse a la idea o entender que no está mal estar mal. Eso también podría interpretarse como valentía en dejarse derrumbar…

AA: Tienes toda la razón, eso es lo valiente. Sobre todo, en una sociedad donde se glorifica tanto el bienestar, el éxito, comer bien, estar bien, no estar triste, estar lindo. Es agotador, hay que liberarse. A menos de que uno no esté bien y perfecto entonces no vale. Le exigimos a la vida cosas completamente irreales, al amor, por ejemplo. Nosotros queremos que sea pasional, aventura, mariposas en el estómago, pero al mismo tiempo uno quiere seguridad, confianza, alguien con quien arruncharse, y no, hay que buscar el punto medio de ambas cosas. Valentía es derrumbarse, es poder aceptar que uno está mal. No estoy diciendo tirarse en la casa un mes, pero sí poder aceptar que uno está mal. Eso es lo que a mí más me interesa, poder visibilizar cosas que yo siento que hoy en día la sociedad intenta desesperadamente ocultar. Que estamos rotos, que tenemos problemas, que tenemos miedos. Solos no creo que estemos, pero porque en últimas soy una optimista irremediable a pesar de mí misma. Es chistoso porque cando tengo mis días en los que estoy súper mal, súper darks, mis amigos me dicen tu versión de darks es súper optimista igual. Eso lo heredé de mi familia, soy una optimista irremediable, pero al mismo tiempo quiero visibilizar esos dolores y esas cosas que a veces no vemos, y como no las vemos no sabemos cómo abordarlas. En últimas lo que yo quisiera con mi trabajo es que la gente pudiera reírse en su propio dolor.

LL: ¿Desde chiquita te dijeron que estabas hecha para grandes cosas, tu alguna vez te imaginaste que ibas a lograr todo esto?

AA: Sí y no. Cuando la Mamma me decía eso no lo decía para decirme que había nacido para ser una duquesa o algo así, sino que en todo lo que yo hacía independientemente de lo que yo escogiera hacer, había grandeza. En ese sentido creo que me ayudó a tener una confianza en mí misma, como diría Tina Fey, no sé si es desproporcionado con mi talento, pero nunca dudé de que iba a hacer realidad mis sueños, y nunca lo dudo. Temo en muchos momentos, pero siempre creo que si quiero algo lo puedo lograr. Ahora, lo que ha pasado con el libro, que se hayan vendido tantos, que esté en Italia, Alemania etc., eso sí no lo entiendo. Es muy raro, no lo he procesado, en estos días me dijeron cuántos libros había vendido en México que es una cantidad ridícula, y no lo podía creer. Básicamente quería coger como arroces y llenar mi casa y contarlos para dimensionar lo que ha sido.

LL: ¿Hoy en día, después de este proceso para poder escribir dos libros, si tuvieras que hacer una breve descripción de quién eres, qué dirías?

AA: Qué preguntas más difíciles las tuyas… ¿Quién soy yo? Soy una persona muy terca en cuanto a las cosas que deseo, lucho mucho por materializar lo que quiero hacer y lo que hago es una lucha constante conmigo misma, entre mis miedos y mis deseos y cómo busco la manera de salir victoriosa de esas situaciones.

LL: ¿Qué tan nostálgica eres?

AA: Mucho. Pero es porque cuando salió el primer libro mi papá me escribió una cosa que me conmovió muchísimo y me dijo “cuando leí este libro sentí que tenía la misma magia que con tanto empeño trataste de cultivar en tu infancia y me acordé de la vez que nos dijiste que el Niño Dios sí existía”, lo que pasó fue que me dijeron de una manera muy linda que no existía, entonces y yo quedé como “ustedes no saben nada, están muy equivocados, el Niño Dios sí existe y yo me rehúso a vivir mi vida sin esa magia” (risas). Entonces en las navidades en mi casa, hasta la navidad pasada, había regalos del Niño Dios, pero fueron llenas de magia, mi mamá escondía los regalos por toda la casa, nos hacía pistas para encontrarlos, pero eso es una actitud, en realidad no tiene nada que ver con el Niño Dios, es solo un ejemplo para mostrar que he sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia. Sé que suena muy cursi pero soy muy creyente en eso.

LL: ¿Pero por qué no te gusta la navidad ahora? (risas)

AA: (Risas) Creo que todos los grinch de la navidad existen porque primero amaron la navidad. Pasó todo lo que pasó, crecimos, mis papás se divorciaron, no quisieron hacer la navidad, entonces se me rompió la magia y dije no, chao, no estoy para estas. Pero mis amigos desde el año pasado hicieron una campaña para que yo dejara de ser el grinch de la navidad, y más o menos funcionó.

LL: ¿Hablando un poco del primer libro, hoy en día de verdad, de corazón qué tanto crees en el amor?

AA: Cien por ciento. El libro abre dándole gracias a la Mamma por haberme enseñado que el amor es un súper poder. La manera como ella me enseñó eso es que el amor de verdad, no el romántico y el enamoramiento, sino como cuando has visto lo bueno y lo malo, pasa algo muy bonito y es que es un súper poder en el sentido que te hace confrontarte contigo mismo de una manera que puede ser muy chocante, pero muy bonita porque te hace sí o sí querer ser mejor persona. Me parece que eso es lo que mueve el mundo, si quieres ser mejor, pues eso es una fuerza muy grande. Creo en el amor porque estoy muy enamorada y porque es la experiencia central del ser humano. Gravitamos todos alrededor de esa fuerza. La misión como adultos en nuestra vida no creo que sea ser exitoso, hay que redefinirlo, pero creo que la misión más grande es preguntarnos qué es el amor, cómo amo mejor, cómo construyo relaciones duraderas.

LL: ¿Y qué has aprendido tú?

AA: Que es un milagro, un salvavidas. Uno se lo toma muy por sentado, que es un curso natural, pero conectar con alguien y encontrar a alguien que quiera crecer con uno es un milagro, entonces lo atesoro, lo cuido mucho.

LL: ¿Sueñas el día de mañana irte a vivir con una mujer, tener una familia, adoptar un hijo?

AA: Desde que soy chiquita he sabido dos cosas. La primera que quiero ser escritora y la segunda que quiero ser mamá. Lo tengo clarísimo.

LL: ¿Y qué tan cerca lo ves?

AA: Ya casi, yo creo, vamos a ver.

LL: ¿Qué te falta por hacer en la vida?

AA: Diría que ser mamá es lo que me falta, pero también todo lo que ha pasado con el libro, mi sueño ha sido escribir libros y quiero hacer muchas cosas, pero estoy en un momento de mi vida en el que no me falta nada. Quiero hacer muchas cosas, pero no me siento cojeando. Me gusta mi vida, me gusta como estoy y esto va a sonar muy cursi, pero todo eso que necesito para estar feliz están en mí. No quiero decir que el día que llegue el hijo voy a ser feliz, o el día que llegue el bestseller voy a ser feliz.

LL: ¿Te costó aprender eso?

AA: Sí, y es un aprendizaje que vino mucho después del éxito del primer libro. Para mí fue redefinir el éxito. Para mí éxito es saber que estoy bien conmigo misma, que puedo mirarme al espejo y me gusta lo que veo. Siento que triunfé si tuve una semana donde escribí algo increíble o dibujé algo que me gustó. El éxito está en las pequeñas cosas, no en los grandes momentos.

LL: ¿En algún momento creíste que el amor no iba a llegar?

AA: No, así de optimista soy. Hubo un momento en el que no creí en el amor, no en que no llegara sino en que no existía después de que tuve el corazón muy roto, en el que decía, no, no creo en esto. Pero fue como, le metí a esto todo, di todo de mí y el conflicto empieza a ser como, no soy buena en esto, como dice Juan Gabriel “yo no nací para amar” no me tocó a mí. Comencé a molestar un montón con mis amigos, ellos sufrieron mucho porque les tocó encontrarse con una Amalia sínica con la vida. Y además pensé que la solución a la vida era tener un perro, quería un bernés de la montaña y me obsesioné y les decía, piénsenlo, me va a acompañar, se va a arrunchar conmigo, me va a amar incondicionalmente, se va a morir de la emoción cuando yo llegue, yo no necesito nada más “Cuál amor ni qué amor, denme mi perro y dejo de joder (risas), y justo en el momento en el que menos creía en el amor, apareció el amor. Sin planearlo, fui a la primera cita obligada, y bastaron dos minutos enfrente de ella para decir “el amor sí existe, me quiero casar”.

LL: Te encantan los animales, tienes dos gatos. Adentrándonos en tu casa, ¿cómo es tu rutina, dónde te gusta escribir?

AA: Es difícil, con eso sufro un montón, tengo mi estudio, tengo mis rituales, me despierto, me tomo un café, me siento a escribir, después me baño. Pero no siempre es tan fácil, no siempre es tan metódico, me gusta leer mucho sobre rutinas de otros escritores o de artistas. Lloro y de verdad sufro y me doy palo con el hecho de que todos dicen que la mejor hora son las 4 de la mañana, y yo tengo 31 años y odio madrugar. Es mayor a mí y ha sido muy duro decirme a mí misma que soy mala madrugando (risas). Somos víctimas de una opresión, obviamente tiene una lógica profesional, pero me doy muy duro porque no me resulta fácil. Trato de ser constante, me gustaría ser más disciplinada, no lo soy, pero básicamente sí creo en el rigor de las fechas. Uno no puede esperar a que la musa llegue, eso no pasa.

LL: ¿Y digamos si te sientas a escribir y estás trabada, dibujas? ¿O cómo intercalas eso?

AA: Hay días que quiero escribir, el libro está escrito a mano y tiene muchos dibujos. Hay días que quiero dibujar y otros en los que prefiero escribir. Usualmente es más fácil dibujar que escribir, y de alguna manera el dibujo sí me permite compensar los espacios en los que no me siento tan productiva escribiendo.

LL: ¿En quién crees, a quién le rezas?

AA: En Dios. No en la Iglesia Católica, mi relación con Dios es personal e íntima, y nostálgica porque mi educación respecto a eso tiene mucho que ver con mi mamá y la Mamma, pero creo que es el mismo Dios de todos. De hecho, amo las religiones, si no hubiera sido escritora creo que hubiera estudiado teología.

LL: ¿Te arrepientes de algo?

AA: Sí, tengo mis pequeños arrepentimientos, pero nada grave. Usualmente como cosas que debí haber dicho, por ejemplo, la Mamma falleció y me hubiera gustado estar más tiempo con ella.

LL: ¿La sientes a ella mucho?

AA: A veces sí a veces no. Pero sí siento que está conmigo, cerca, me duele mucho porque ella fue un motor muy grande, mi mayor inspiración, me dio la confianza de irme de bruces de enfrentar lo que tenía que enfrentar para cumplir mis sueños y se murió dos meses antes de que se saliera el libro. Yo no quería contarle que estaba escribiendo un libro porque quería llevárselo de sorpresa…

LL: ¿Hoy en día cómo crees que ella te vería?

AA: Ella es divina, por ejemplo, creo que esta entrevista tendría como un millón de views solo de ella. Pues ojalá muy orgullosa, porque todo lo que he hecho hoy y toda mi vida ha sido para que ella se sienta orgullosa. Me hiciste llorar…

LL: Ya para terminar, ¿a qué le pones La Lupa en tu vida?

AA: Le pongo La Lupa en mi vida a mí misma. Creo que la única manera en la que puedo ser una buena escritora, una buena novia, una buena amiga, es estando bien conmigo misma y con todo lo que eso significa. Emocionalmente, psicológicamente, espiritualmente. Uno vino al mundo a dar, no a recibir y uno solo puede dar cuando uno es capaz de darse a uno mismo. Y de nuevo siento que suena cursi (risas), pero siento que mal que bien no sabemos ser buenos con nosotros mismos. No somos benevolentes, no nos damos el espacio, siempre estamos pensando qué falta, qué hice mal. Hay que ser bondadoso con uno mismo, es imposible que llegue a uno lo que uno sueña si uno no se da a uno mismo eso que se merece. A eso le pongo La Lupa en mi vida, a mí.

La Lupa en frases

Bajo La Lupa

LL: La palabra que más escribes

AA: Últimamente es miedo

LL: Tu mejor dibujo

AA: En el nuevo libro hay una página donde está la historia de grandes miedosos, hice un dibujo de Alfred Hitchcock que merece estar al lado de un Picasso en un museo.

LL: Un miedo superado

AA: Cruzar las calles

LL: Un miedo no superado

AA: Al vómito.

LL: Un lugar para escribir

AA: Me gusta mucho Masa.

LL: La sorpresa más grande de tu vida

AA: Mi cumpleaños este año.

LL: Amalia en tres palabras

AA: Optimista, terca y torpe.

LL: Qué tanto lloras

AA: Demasiado, no debería llorar tanto.

LL: Quién te produce nostalgia

AA: La Mamma.

LL: Algo que hubieras podido hacer mejor

AA: El primer libro tiene unos dibujos que me parecen un poquito feos. Hoy en día los volvería a hacer.

LL: El reto más grande de tu vida

AA: No sé, ser escritora. Es una cosa muy loca. Es como hacer tesis de grado una vez al año. De mente.

LL: Qué tanto duermes

AA: Muchísimo. Más de lo que debería, me da pena aceptarlo.

LL: Qué te pone brava

AA: Que no me oigan y que sean injustos.

LL: Para qué escribir

AA: Para encontrarse a uno mismo.

LL: Un personaje que repudies

AA: Ay lo siento, pero me cae muy mal Álvaro Uribe Vélez.

LL: La característica que más admires en una persona

AA: La honestidad.

LL: Cuando se sabe que el amor existe

AA: Cuando uno lo siente hasta en el último centímetro de la piel.

LL: Té o café

AA: Café. Toda la vida.

LL: La lección aprendida más difícil

AA: Que el fracaso hace parte del éxito.

LL: Una maña

AA: Comerme las uñas.

LL: Una frase

AA: Todo lo que quisieras ser o tener, ya lo eres y ya lo tienes.

LL: Un color

AA: Azul.

LL:Un amor

AA: Los libros.

Directorio de entrevistas A – Z

Jaqueline Brandwayn

¨El arte me ha dado toda la fascinación, el entendimiento, el poder satisfacer mis inquietudes.¨

Adolfo Zableh

“Sabía que de alguna manera algo me tenía que inventar para ser oído. Por eso escogí escribir”

Alejandra Azcárate

“Me gusta un estado de cordura no permanente. Creo que una alta dosis de irresponsabilidad es deliciosa en la vida.”

Alejandro Cuellar

“En la cocina el criterio solo existe cuando ha habido experiencia.”

Alexandra Santos

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Alejandro Riaño

“Este trabajo me ha dejado un amor por la vida y un amor por lo que hago que no puedo describir.”

Amalia Andrade

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Ana Wills

“Actuar es un trabajo muy difícil y un estilo de vida complicado. Pero todo es una experiencia, hay papeles que te cambian la vida.”

Andy Gaitán

¨Siempre me he dejado llevar, hay que ser arriesgado¨

Andrea Novoa

“Tenía una voz interna que me decía que tenía que hacer esto como fuera”

Antonina Canal

“Hay que romper la rigidez y fluir. Soy una aventurera, una gitana”

Beatriz Fernández

“Soy una revolucionaria de las leyes. Mi ley es la ley del amor. Detesto la rigidez”

Beto Gaitán

¨Nunca me ha gustado comer cuento. Siempre me ha gustado indagar, ir más allá.”

Carlos Villa

“Con el violín se crea un vínculo muy fuerte. No es solo emocional sino físico y emocional.”

Catalina Escobar

“Yo tengo un motor adentro, yo trabajo en sintonía con mi hijo. Él y yo somos socios en esto.”

Daniella Álvarez

“Los sacrificios y la disciplina me han hecho alcanzar lo que siempre quiero”

Daniella Moscarella

“Siempre he sido diferente. Nunca me ha gustado ser una niña más del montón.”

Diana Alvarado

“Es duro saber que yo tuve que darle más de la mitad de mi vida a la guerra. Nunca me imaginé que habría más oportunidades para mí.”

Diego Sáenz

¨Uno se preocupa por qué hacer pero es mejor saber lo que no quieres hacer¨

Duván Barato

“Me desmovilicé buscando una oportunidad de mejorar mi vida, pero entré a una sociedad que señala, estigmatiza, rechaza y aisla.”

Elkin Serna

¨El sufrimiento que he vivido, me hizo armarme de valor.¨

Emmanuel Esparza

“Para ser actor no es suficiente ser bueno. Hay que ser obsesivo.”

Felipe Acosta

“Las ideas me han nacido por necesidades y casualidades de la vida. Yo las he sabido leer.¨

Francisco Santos

“Cuando uno se salva de un secuestro de Pablo Escobar el miedo se acaba. Yo viví con la muerte ocho meses”

Geraldine Pomato

“Soy una mujer obstinada, trabajo por lo que quiero hasta que lo logro. Con Wikimujeres fue así”

Gustavo Yacamán

“Pongo mi mente en blanco antes de poner el pie en el acelerador”

Jaime Lombana

“Yo presiento siempre lo que va a pasar. Sé cuándo voy a ganar y cuándo no”

Jorge Duque

“El día que dejé de esconder quién era, dejé de pelear conmigo mismo”

Juan Felipe Samper

¨Seguir los sueños, con todo lo romanticón que suena, siempre va a ser válido, siempre va a ser lo más chévere¨

Juan Pablo Socarrás

“Si la vida me había dado tantas oportunidades era por algo. Me dediqué a luchar por este sueño”

Laura Tobón

“Me lo propuse, lo soñé y lo luché y todo ha llegado en medidas que nunca imaginé”

Mabel Moreno

“Tengo un alma muy libre, pero también una cabeza que me pone todos los límites. Soy mi mayor juez.”

Marcelo Rozo

“No hay nada en la vida como levantar un trofeo. Es como tener el mundo en las manos”

María Del Rosario Guerra

“Mi disciplina, mi formación cristiana y mi preparación académica son lo que me ha permitido lograr todo en la vida.”

Marianela González

“Pareciera que soy conservadora pero no. Todo lo que sea distinto a la costumbre me atrae mucho. Soy muy curiosa”

Marta Lucía Ramirez

“Soy una persona estricta, coherente, con mucho compromiso por Colombia, a veces demasiado cuadriculada.”

Natalia Espitia

“Entendí que la mejor manera de transformar y sanar mi vida era ayudando a las niñas a vencer el miedo”

Natalia Ponce de León

“Escogí el camino de levantarme y hacerme grande. Esto fue un renacer, reinventarme desde cero.”

Oscar Iván Zuluaga

“A mi no me obsesiona el poder. Me obsesiona poder trabajar por los demás.”

Paloma Valencia

“Siempre he querido cambiar el mundo. Me hace falta ver que sí se puede”

Paula López

“Aprendí a abrazar mi realidad y entendí que el perdón y la felicidad son una decisión.”

Paulina Laponte

“Entendí que hay que aprender a fluir con la vida. En el camino encontré muchos talentos y pasiones que no conocía.”

Pilar Schmitt

“Trabajo en una cosa completamente diferente a lo que yo soy”

Regis Ortiz

“El proceso de reinserción no fue fácil. Pero cuando veo a mi mamá y a mi hijo sé que todo ha valido la pena.”

Santiago Prieto

“El camino es infinito. Lo más difícil es persistir, perseverar y resistir”

Tata Gnecco

“Si a tu sueño le pones un poquito de disciplina y empuje, lo consigues ”

Tito Puccetti

¨En mi carrera he hecho muchos sacrificios. Y sí, he tenido suerte, pero ha sido una suerte buscada.”

Yaneth Waldman

¨Yo soy terca en buscar la felicidad todos los días de mi vida.”

Vladdo

“Soy inquieto, sarcástico, malpensado. Tengo cara de bravo pero soy una melcocha.”

Amalia Andrade - Revista La Lupa
Amalia Andrade - Revista La Lupa
Amalia Andrade - Revista La Lupa

Alejandro Cuellar

Alejandro Cuellar

Alejandro Cuellar

"En la cocina el criterio solo existe cuando ha habido experiencia."
Alejandro Cuellar - Revista La Lupa

Alejandro cocinó toda la vida, pero era un hobbie. Viajó a Francia y ahí conoció verdaderamente la cultura gastronómica. Se enamoró de todo de la cocina y de todo lo que hay detrás ella: las historias, los ingredientes, los personajes y los orígenes. Combina la cocina con la fotografía en lo que es conocido como cocina sensorial. Tiene un restaurante, El Canasto, y uno de los mejores servicios de catering del país; escribió un libro y obtiene sus ingredientes de su propia huerta. Cree en la disciplina, el esfuerzo y en la capacidad de asombro. La Lupa conoció a Alejandro, uno de los chefs más reconocidos del país, haciendo lo que mejor sabe hacer: cocinar.


LL: Estudiaste Administración de Empresas. Comencemos por ese lado, ¿por qué decidiste no ejercer lo que habías estudiado, en qué momento te diste cuenta de que eso no era lo que querías?

AC: Mi familia quería que yo fuera músico. Yo en realidad les dije después de un año que no me estaba gustando y ellos me dijeron que hiciera un semestre más porque en ese semestre iba a ver análisis financiero, economía y mercadeo, entonces ya en el tercer semestre iba a ver todas las ramas, que ya después de eso iba a poder tomar una decisión objetiva. Yo estudié administración después de llegar de París. Cociné toda mi vida, pero era un hobbie, y cuando llegué a París viví verdaderamente lo que es la cultura gastronómica. Vivía con una rusa y un francés que vivían con la mamá. La mamá era una princesa rusa sacada de Rusia a los 9 años, y era una cocinera absolutamente excepcional. Me acuerdo que llegué y de bienvenida me tenían un steak tartar, que acá eso en Colombia no existía, y era básicamente carne molida con un huevo crudo y salsa de tomate, y yo dije no me como eso ni a bate, me dijo, pruébelo. Me lo mezclaron con cebolla, en un pan, lo probé y me pareció la cosa más deliciosa del mundo. El segundo día me hicieron un soufflé de azúcar, y era como comerse un algodón de azúcar de queso emmental, yo no lo podía creer. El tercer día me hicieron un pastel de sesos, y absolutamente delicioso. Yo tenía 18 años, súper irreverente, pero ya después dije, lo que esta señora me sirva, yo me lo como. Nosotros acá en Colombia y en Latinoamérica no tuvimos guerra, allá en Europa personas multimillonarias pasaron años comiendo nada, y ellos valoran mucho a gastronomía, la cocina y los ingredientes. Me acuerdo que los viernes hacía un plato que era un pollo con manzanas, papas y ajos, era de locos, y cuando nos comíamos el pollo ella al final cogía un cuchillito y raspaba toda la carne del hueso que es la que más sabor tiene, y sacaba 100 gramos de carne, y los viernes se hacía un buffet con todo lo que había sobrado. Y cada uno de los platos era lo más rico que te podías comer. Con ella íbamos al mercado y había seis queserías y ella sabía en cual había que comprar, y uno veía unos personajes… el que vendía pan parecía pintado por Quino, el que vendía queso era lleno de tatuajes, y llegué acá a ver microeconomía y yo decía nunca me voy a volver a topar con un gitano, con un pirata. Uno cree que esas personas no existen, pero sí existen, y allá los conocí y dije puede que acá no haya piratas y gitanos, pero tiene que haber algo similar. Me acuerdo que una vez la abuelita me dio una tostada con mermelada, que uno come todos los días y me dice tú te sabes la historia de ese plato? Entonces me contó cómo cuando la sacaron de Rusia le tocó irse caminando y en algún momento se perdió de sus papás y empezó a andar con diferentes personas, y una de esas fue una caravana donde había gitanos, y ellos tenían granos en costales con lo que hacían panes sin levadura, cogían moras de castilla y con las cabras hacían requesón, entonces comían pan con mermelada y queso crema.

LL: Una historia detrás de cada cosa…

AC: Sí, es como si te dicen ¿tú te sabes la historia de la mermelada? Y resulta que, en esa historia hay faraones, y uno nunca se pregunta qué es lo que hay detrás.

LL: ¿Cada cosa tiene un trasfondo político que habla de la historia del mundo, no?

AC: Sí, y las historias muchas eran claramente políticas, pero muchas eran la historia del proveedor, para cada plato nos sentábamos a contar su historia.

 LL: ¿Tú recuerdas algún momento puntual donde hayas decidido que te querías dedicar a este mundo?

AC: Sí, estaba en una clase de análisis financiero. Acabada de tener una conversación con mi abuelo y me acuerdo pensando que si me graduaba probablemente mi trabajo iba a ser de lo que estaba viendo en esa clase, y yo pensaba en los gitanos, en los faraones, en las guerras, en los bosques. Y me puse a pensar en la finca que tiene mi familia en Guasca y dije, pero yo tengo un bosque, yo podría irme al bosque. Y empecé a investigar, se volvió una pasión. Y me di cuenta de que detrás de la cocina hay un millón de historias, de orígenes, de personajes. En la cocina, además, no hay nadie normal ni convencional, todos somos un poco caricaturescos. A mí me enamoró de la gastronomía no cocinar, sino todo lo demás. Los proveedores, los ingredientes, la tradición, los paisajes, todo lo que hay detrás.

LL: ¿Qué tanto miedo da dedicarse a este mundo que no es fácil?

AC: Pues mis papás querían que yo fuera músico y en la universidad tocaba en bares, y es lo peor. Entonces, lo tomé porque era más fácil que ser músico (risas). No fue difícil la decisión porque mi familia me inculcó mucho que no hay nada de malo en equivocarse. Si yo pintaba la pared con crayolas, en vez de ir y regañarme me explicaban por qué no se debía hacer. Me decían, pintar esa pared cuesta lo mismo que todos tus juguetes, si tu pintas la pared no tengo más plata para más juguetes. A un niño que lo regañen y lo asusten con eso, pues no vuelve a pintar una pared en su vida.

LL: Tu mamá fue una persona súper influyente para ti, te marcó muchísimo. Incluso tu huerta se llama como se llamaba ella. ¿Qué crees que fue lo más valioso que te dejó?

AC: Ella vivió gran parte de su vida en Francia, y allá la cocina silvestre es de todos los días. En el momento en el que empecé a usar estos ingredientes ningún cocinero lo hacía. Me di cuenta de que eso era algo poco explorado. Entonces, por ahí empiezo. Y cuando mi mamá falleció yo estaba en Buenos Aires, y me quedé acá seis meses y cuando volví a Argentina sentí la ausencia de mi mamá. Mi mamá amaba la fotografía, y yo me parecía mucho a ella, entonces empecé a aprender de fotografía. Le dije a mi papá y él me regaló una cámara. Me leí todo, me sabía toda la teoría que había, pero cuando me entregaron la cámara no sabía ni como prenderla. La práctica me había hecho falta. Cuando empecé me volví loco de la felicidad. Después con el tiempo vine a aplicar eso a la gastronomía, la teoría del color, la precisión, etc.

LL: ¿Tú crees que uno tiene que tener un talento innato para hacer lo que haces?

No, cero. Para mí el talento innato existe en la música y en la pintura. Pero aun así alguien que se esfuerza puede superar al virtuoso. La vida es 90 por ciento esfuerzo y 10 por ciento talento. Uno no entiende el esfuerzo que hay detrás de cada cosa y resulta que hay años de estudio. Nadie es naturalmente talentoso, detrás de cada talento hay miles de horas de esfuerzo. Yo me considero una persona muy poco talentosa porque todo me cuesta mucho trabajo, todo tiene mucho esfuerzo, estudio y práctica.

LL: Pero el talento sí está…

No, yo no creo. El esfuerzo está. De verdad, porque fueron muchos errores a propósito. Yo sí exploro, investigo y trato de salirme de mi zona de confort. Pero hacer eso no es un talento, es más disciplina y tener metas y ser curioso. La experiencia da criterio. El criterio solo existe cuando ha habido experiencia.

LL: ¿Ha habido un momento en el que hayas querido desistir?

AC: No nunca. Yo trato de incorporar lo que amo. La cocina, la música y la fotografía. Es distinto hablar de trabajos, porque hay trabajos que a uno no le gustan, pero uno no puede rendirse. Cuando me ofrecieron hacer mi restaurante yo no quería, me parecía esclavizante, entonces cuando les digo eso me dicen que no esté yo, entonces comenzamos a buscarle el lado, el camino. La solución no es desistir, es buscar el lado que se acomode a lo que uno quiere.

LL: Tienes una vida copada de actividades, cómo haces para hacer la investigación de cada plato, para diseñarlo. ¿Cómo es todo ese proceso?

AC: Mi equipo que es absolutamente espectacular. Tengo un chef que se llama Ferney que ahora vas a conocer, su esposa Elizabeth, María Buenaventura, Melanie Obregón que es mi directora comercial. En el restaurante tenemos un equipo increíble, y en lo que me he enfocado y en lo que gasto la mayor cantidad de tiempo es en tratar de explicar el porqué de cómo hago las cosas. Por eso llegué a la teoría del color, por entender cómo se combinan los sabores. Yo les digo que nunca quiero que me salga un plato igual a los otros, y eso pasaría si todas las hojas fueran del mismo tamaño y como eso no sucede… lo importante es que tengan el criterio. Yo les inculco mucho la metodología científica: para cada idea debe haber un proceso, una investigación, una hipótesis, un procedimiento.

LL: ¿Cómo te describirías tú como persona?

AC: Soy muy curioso y muy infantil. Me fascina jugar, juego ajedrez todo el día. Soy como un niño, me asombro con todo, veo un atardecer o un animalito y me quedo jugando con él. Si tengo una curiosidad la suplo ahí mismo.

LL: ¿Todo tiene un por qué en la vida?

AC: Sí, si uno se esfuerza lo suficiente para entenderlo. Uno no actúa porque sí. Nunca es calificarlo, es entender el por qué. Por ejemplo, me preguntaba por qué era creativo, entonces es entender la creatividad, de dónde viene. Y si uno lo entiende, entonces de pronto logra que su equipo sea creativo.

LL: Bastante metódico…

AC: Soy muy metódico, pero después de. Soy súper impulsivo y después entiendo el porqué. Es un análisis.

LL: ¿Hay entonces un punto que es más matemático, que algo innato de inspiración del momento?

AC: Muchas personas piensan que el hecho de que haya ecuaciones, lo que se logre con ellas no es meritorio. Todo tiene una técnica, un concepto, una ecuación que después se puede aplicar a todo.

LL: ¿A qué le pones La Lupa en tu vida?

AC: Siempre trato de entender el porqué de las cosas. Nunca doy nada por hecho, nunca tomo nada como absoluto y entender por qué las cosas pasan. Si uno sabe eso después puede aplicarlo.

 

La Lupa en frases

Bajo La Lupa

Directorio de entrevistas A – Z

Jaqueline Brandwayn

¨El arte me ha dado toda la fascinación, el entendimiento, el poder satisfacer mis inquietudes.¨

Adolfo Zableh

“Sabía que de alguna manera algo me tenía que inventar para ser oído. Por eso escogí escribir”

Alejandra Azcárate

“Me gusta un estado de cordura no permanente. Creo que una alta dosis de irresponsabilidad es deliciosa en la vida.”

Alejandro Cuellar

“En la cocina el criterio solo existe cuando ha habido experiencia.”

Alexandra Santos

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Alejandro Riaño

“Este trabajo me ha dejado un amor por la vida y un amor por lo que hago que no puedo describir.”

Amalia Andrade

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Ana Wills

“Actuar es un trabajo muy difícil y un estilo de vida complicado. Pero todo es una experiencia, hay papeles que te cambian la vida.”

Andy Gaitán

¨Siempre me he dejado llevar, hay que ser arriesgado¨

Andrea Novoa

“Tenía una voz interna que me decía que tenía que hacer esto como fuera”

Antonina Canal

“Hay que romper la rigidez y fluir. Soy una aventurera, una gitana”

Beatriz Fernández

“Soy una revolucionaria de las leyes. Mi ley es la ley del amor. Detesto la rigidez”

Beto Gaitán

¨Nunca me ha gustado comer cuento. Siempre me ha gustado indagar, ir más allá.”

Carlos Villa

“Con el violín se crea un vínculo muy fuerte. No es solo emocional sino físico y emocional.”

Catalina Escobar

“Yo tengo un motor adentro, yo trabajo en sintonía con mi hijo. Él y yo somos socios en esto.”

Daniella Álvarez

“Los sacrificios y la disciplina me han hecho alcanzar lo que siempre quiero”

Daniella Moscarella

“Siempre he sido diferente. Nunca me ha gustado ser una niña más del montón.”

Diana Alvarado

“Es duro saber que yo tuve que darle más de la mitad de mi vida a la guerra. Nunca me imaginé que habría más oportunidades para mí.”

Diego Sáenz

¨Uno se preocupa por qué hacer pero es mejor saber lo que no quieres hacer¨

Duván Barato

“Me desmovilicé buscando una oportunidad de mejorar mi vida, pero entré a una sociedad que señala, estigmatiza, rechaza y aisla.”

Elkin Serna

¨El sufrimiento que he vivido, me hizo armarme de valor.¨

Emmanuel Esparza

“Para ser actor no es suficiente ser bueno. Hay que ser obsesivo.”

Felipe Acosta

“Las ideas me han nacido por necesidades y casualidades de la vida. Yo las he sabido leer.¨

Francisco Santos

“Cuando uno se salva de un secuestro de Pablo Escobar el miedo se acaba. Yo viví con la muerte ocho meses”

Geraldine Pomato

“Soy una mujer obstinada, trabajo por lo que quiero hasta que lo logro. Con Wikimujeres fue así”

Gustavo Yacamán

“Pongo mi mente en blanco antes de poner el pie en el acelerador”

Jaime Lombana

“Yo presiento siempre lo que va a pasar. Sé cuándo voy a ganar y cuándo no”

Jorge Duque

“El día que dejé de esconder quién era, dejé de pelear conmigo mismo”

Juan Felipe Samper

¨Seguir los sueños, con todo lo romanticón que suena, siempre va a ser válido, siempre va a ser lo más chévere¨

Juan Pablo Socarrás

“Si la vida me había dado tantas oportunidades era por algo. Me dediqué a luchar por este sueño”

Laura Tobón

“Me lo propuse, lo soñé y lo luché y todo ha llegado en medidas que nunca imaginé”

Mabel Moreno

“Tengo un alma muy libre, pero también una cabeza que me pone todos los límites. Soy mi mayor juez.”

Marcelo Rozo

“No hay nada en la vida como levantar un trofeo. Es como tener el mundo en las manos”

María Del Rosario Guerra

“Mi disciplina, mi formación cristiana y mi preparación académica son lo que me ha permitido lograr todo en la vida.”

Marianela González

“Pareciera que soy conservadora pero no. Todo lo que sea distinto a la costumbre me atrae mucho. Soy muy curiosa”

Marta Lucía Ramirez

“Soy una persona estricta, coherente, con mucho compromiso por Colombia, a veces demasiado cuadriculada.”

Natalia Espitia

“Entendí que la mejor manera de transformar y sanar mi vida era ayudando a las niñas a vencer el miedo”

Natalia Ponce de León

“Escogí el camino de levantarme y hacerme grande. Esto fue un renacer, reinventarme desde cero.”

Oscar Iván Zuluaga

“A mi no me obsesiona el poder. Me obsesiona poder trabajar por los demás.”

Paloma Valencia

“Siempre he querido cambiar el mundo. Me hace falta ver que sí se puede”

Paula López

“Aprendí a abrazar mi realidad y entendí que el perdón y la felicidad son una decisión.”

Paulina Laponte

“Entendí que hay que aprender a fluir con la vida. En el camino encontré muchos talentos y pasiones que no conocía.”

Pilar Schmitt

“Trabajo en una cosa completamente diferente a lo que yo soy”

Regis Ortiz

“El proceso de reinserción no fue fácil. Pero cuando veo a mi mamá y a mi hijo sé que todo ha valido la pena.”

Santiago Prieto

“El camino es infinito. Lo más difícil es persistir, perseverar y resistir”

Tata Gnecco

“Si a tu sueño le pones un poquito de disciplina y empuje, lo consigues ”

Tito Puccetti

¨En mi carrera he hecho muchos sacrificios. Y sí, he tenido suerte, pero ha sido una suerte buscada.”

Yaneth Waldman

¨Yo soy terca en buscar la felicidad todos los días de mi vida.”

Vladdo

“Soy inquieto, sarcástico, malpensado. Tengo cara de bravo pero soy una melcocha.”

Alejandro Cuellar - Revista La Lupa
Alejandro Cuellar - Revista La Lupa
Alejandro Cuellar- Revista La Lupa

Claudia Palacios

Claudia Palacios

Claudia Palacios

“Lo que más me define es mi capacidad de trabajo”
Claudia Palacios | La Lupa Revista Digital

Claudia ha trabajado siempre con la convicción de que el periodismo es un servicio social. La ha definido siempre su capacidad de trabajo, la disciplina, y el rigor con el que hoy se enfrenta al reto de ser la Directora del Canal Capital. Ha tenido una larga trayectoria, ha sido cara de muchos noticieros, pero siempre ha conservado el alma de reportera, de hacer periodismo cerca a la gente, a la noticia. Esto fue lo que La Lupa encontró. 


LL: Quisiera que te devolvieras a ese momento puntual en el que supiste que te querías dedicar a ser periodista.


CP:
No es tanto como un momento sino que ya después en el ejercicio profesional, cuando yo pienso y voy hacia atrás recuerdo los juegos de la niñez. Yo hacía encuestas y después iba y tocaba de casa en casa entre mis vecinos del barrio y les preguntaba cosas como a qué partido político pertenece, o por quién votó, y era muy niña y lo hacía como un juego, pero yo creo que ahí está como el origen de un interés con el que yo no sabía qué iba a pasar, y pues al final resultó en tomar la decisión de ser periodista.

LL: ¿Cómo te describirías tú como periodista, si tuvieras que definir una línea editorial, cómo sería?

CP: Todos ejercemos el oficio según una manera de ser, por eso nadie puede ser completamente objetivo, porque todos respondemos a una crianza, a un entorno. Entonces, yo creo que soy liberal para algunas cosas y conservadora para otras. Digamos, si nos vamos a temas como la adopción de menores de edad por parejas del mismo sexo en eso soy muy liberal, el matrimonio entre homosexuales también, sobre el aborto. Pero soy conservadora en otras cosas que tal vez son más sutiles, digamos, yo no comparto que en los medios de comunicación salgan mujeres desnudas o mujeres como un instrumento para vender noticias o vender productos, o lo que sea, en eso soy bastante conservadora. Y obviamente con esas convicciones también ejerzo mi profesión, pero teniendo muy claro que lo que sale al aire en un noticiero no puede ser lo que piense la directora según como lo piense, sino que hay otras voces a las que siempre hay que darles un espacio para que se expresen.

LL: ¿Cuál crees tú que es la característica que más te define?

CP: Yo creo que la capacidad de trabajo. En eso yo me siento muy fuerte, yo siempre quiero trabajar, siempre que puedo trabajar. Cuando estoy enferma no me gusta no venir a trabajar, cuando por alguna razón tengo que quedarme en mi casa por alguna cosa, desde mi casa trabajo, cuando estoy viajando. Tengo una amplia capacidad de trabajo.

LL: ¿Ha habido algún momento en el que hayas querido desistir o botar la toalla?


CP:
No. Obviamente uno tiene en su carrera algunos días en los que se cuestiona ciertas cosas, el propósito, para qué es uno periodista. Yo siempre he tenido la convicción de que uno es periodista para servir, para prestarle un servicio a la gente, un servicio social, y a veces en CNN me pasaba que me sentía muy lejos de donde pasaban las noticias sobre las cuales yo estaba reportando, y estaba enterándome por las noticias no por mis propios sentidos sino por los cables de las agencias o por el internet, y pensaba cuál es el sentido de esto, yo quiero estar en el terreno, yo quiero hacer yo misma las entrevistas, percibir lo que sucede, verlo con mis propios ojos para poderlo analizar con certeza, sin el filtro de otros colegas o de otros medios. Pero ese tipo de cosas antes que desmotivar, hacen que uno se plantee cómo solucionarlas o  cómo compensar lo que en algún momento pueden ser vacíos, entonces nunca tanto como para tirar la toalla, sino cómo para aprovechar a hacer mejor el trabajo.

LL: ¿Qué es lo que más te gusta hacer en tu tiempo libre, fuera del trabajo?

CP: A mí me gusta hacer ejercicio, me gusta mucho leer, compartir con las personas que amo, con mi familia.

LL: ¿Cuál ha sido la enseñanza más grande que te ha dado Pablo, tu hijo a tu vida?


CP:
Yo siempre dije cuando Pablo estaba muy chiquito, que él fue como algo que llegó a ponerle un acelerador a mi vida, entendiendo la vida como si fuera un carro o un avión. Yo tenía muy claro que yo quería hacer periodismo para servirle a la gente, que yo quería tener un impacto positivo con mi carrera en la sociedad. Pero cuando él llegó, me dio la posibilidad de mirar todo un poco más claro y ser mucho más asertiva en lo que hacía en mi día a día para que mi carrera avanzara con un mejor ritmo. No sé si es lo que me ha enseñado, pero fue lo que produjo Pablo al nacer. Enseñanzas muchísimas, es un niño sumamente noble, contrastamos mucho en personalidad, él es muy tranquilo, yo soy muy acelerada, él me ayuda a tranquilizarme, no me pelea, si yo quiero pelear me toca pelear sola. Ha sido un muy bonito contraste, y una gran bendición tenerlo porque yo siento que me da paz.

LL: ¿Te arrepientes de algo hoy en día?

CP: De nada.

LL: ¿A qué le pones La Lupa en tu vida?

CP: A todo lo que hago, yo creo que uno debe hacer todo con convicción, con pasión, teniendo claro cuál es el norte, cuál es el propósito, el objetivo. Y para eso siempre hay que estar con La Lupa puesta.

La Lupa en frases

Directorio de entrevistas A – Z

Jaqueline Brandwayn

¨El arte me ha dado toda la fascinación, el entendimiento, el poder satisfacer mis inquietudes.¨

Adolfo Zableh

“Sabía que de alguna manera algo me tenía que inventar para ser oído. Por eso escogí escribir”

Alejandra Azcárate

“Me gusta un estado de cordura no permanente. Creo que una alta dosis de irresponsabilidad es deliciosa en la vida.”

Alejandro Cuellar

“En la cocina el criterio solo existe cuando ha habido experiencia.”

Alexandra Santos

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Alejandro Riaño

“Este trabajo me ha dejado un amor por la vida y un amor por lo que hago que no puedo describir.”

Amalia Andrade

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Ana Wills

“Actuar es un trabajo muy difícil y un estilo de vida complicado. Pero todo es una experiencia, hay papeles que te cambian la vida.”

Andy Gaitán

¨Siempre me he dejado llevar, hay que ser arriesgado¨

Andrea Novoa

“Tenía una voz interna que me decía que tenía que hacer esto como fuera”

Antonina Canal

“Hay que romper la rigidez y fluir. Soy una aventurera, una gitana”

Beatriz Fernández

“Soy una revolucionaria de las leyes. Mi ley es la ley del amor. Detesto la rigidez”

Beto Gaitán

¨Nunca me ha gustado comer cuento. Siempre me ha gustado indagar, ir más allá.”

Carlos Villa

“Con el violín se crea un vínculo muy fuerte. No es solo emocional sino físico y emocional.”

Catalina Escobar

“Yo tengo un motor adentro, yo trabajo en sintonía con mi hijo. Él y yo somos socios en esto.”

Daniella Álvarez

“Los sacrificios y la disciplina me han hecho alcanzar lo que siempre quiero”

Daniella Moscarella

“Siempre he sido diferente. Nunca me ha gustado ser una niña más del montón.”

Diana Alvarado

“Es duro saber que yo tuve que darle más de la mitad de mi vida a la guerra. Nunca me imaginé que habría más oportunidades para mí.”

Diego Sáenz

¨Uno se preocupa por qué hacer pero es mejor saber lo que no quieres hacer¨

Duván Barato

“Me desmovilicé buscando una oportunidad de mejorar mi vida, pero entré a una sociedad que señala, estigmatiza, rechaza y aisla.”

Elkin Serna

¨El sufrimiento que he vivido, me hizo armarme de valor.¨

Emmanuel Esparza

“Para ser actor no es suficiente ser bueno. Hay que ser obsesivo.”

Felipe Acosta

“Las ideas me han nacido por necesidades y casualidades de la vida. Yo las he sabido leer.¨

Francisco Santos

“Cuando uno se salva de un secuestro de Pablo Escobar el miedo se acaba. Yo viví con la muerte ocho meses”

Geraldine Pomato

“Soy una mujer obstinada, trabajo por lo que quiero hasta que lo logro. Con Wikimujeres fue así”

Gustavo Yacamán

“Pongo mi mente en blanco antes de poner el pie en el acelerador”

Jaime Lombana

“Yo presiento siempre lo que va a pasar. Sé cuándo voy a ganar y cuándo no”

Jorge Duque

“El día que dejé de esconder quién era, dejé de pelear conmigo mismo”

Juan Felipe Samper

¨Seguir los sueños, con todo lo romanticón que suena, siempre va a ser válido, siempre va a ser lo más chévere¨

Juan Pablo Socarrás

“Si la vida me había dado tantas oportunidades era por algo. Me dediqué a luchar por este sueño”

Laura Tobón

“Me lo propuse, lo soñé y lo luché y todo ha llegado en medidas que nunca imaginé”

Mabel Moreno

“Tengo un alma muy libre, pero también una cabeza que me pone todos los límites. Soy mi mayor juez.”

Marcelo Rozo

“No hay nada en la vida como levantar un trofeo. Es como tener el mundo en las manos”

María Del Rosario Guerra

“Mi disciplina, mi formación cristiana y mi preparación académica son lo que me ha permitido lograr todo en la vida.”

Marianela González

“Pareciera que soy conservadora pero no. Todo lo que sea distinto a la costumbre me atrae mucho. Soy muy curiosa”

Marta Lucía Ramirez

“Soy una persona estricta, coherente, con mucho compromiso por Colombia, a veces demasiado cuadriculada.”

Natalia Espitia

“Entendí que la mejor manera de transformar y sanar mi vida era ayudando a las niñas a vencer el miedo”

Natalia Ponce de León

“Escogí el camino de levantarme y hacerme grande. Esto fue un renacer, reinventarme desde cero.”

Oscar Iván Zuluaga

“A mi no me obsesiona el poder. Me obsesiona poder trabajar por los demás.”

Paloma Valencia

“Siempre he querido cambiar el mundo. Me hace falta ver que sí se puede”

Paula López

“Aprendí a abrazar mi realidad y entendí que el perdón y la felicidad son una decisión.”

Paulina Laponte

“Entendí que hay que aprender a fluir con la vida. En el camino encontré muchos talentos y pasiones que no conocía.”

Pilar Schmitt

“Trabajo en una cosa completamente diferente a lo que yo soy”

Regis Ortiz

“El proceso de reinserción no fue fácil. Pero cuando veo a mi mamá y a mi hijo sé que todo ha valido la pena.”

Santiago Prieto

“El camino es infinito. Lo más difícil es persistir, perseverar y resistir”

Tata Gnecco

“Si a tu sueño le pones un poquito de disciplina y empuje, lo consigues ”

Tito Puccetti

¨En mi carrera he hecho muchos sacrificios. Y sí, he tenido suerte, pero ha sido una suerte buscada.”

Yaneth Waldman

¨Yo soy terca en buscar la felicidad todos los días de mi vida.”

Vladdo

“Soy inquieto, sarcástico, malpensado. Tengo cara de bravo pero soy una melcocha.”

Claudia Palacios | La Lupa Revista Digital

Jaqueline Brandwayn

Jaqueline Brandwayn

Jaqueline Brandwayn

¨El arte me ha dado toda la fascinación, el entendimiento, el poder satisfacer mis inquietudes.¨
Jaqueline Brandwayn - Revista La Lupa

Jacqueline Brandwayn ha vivido en muchos lugares pero ama a Colombia. Creció rodeada de telares, hilos y moda. La preocupa el comportamiento humano, se enfoca en la cotidianidad y en la forma en que la moda la afecta. Su trabajo está en la calle, deja su impronta en los muros, su visión personal de la moda, de la psicología y del arte. La Lupa estuvo con ella y descubrió una artista original que se mueve en medio de la fascinación, la observación y el entendimiento del otro para regalar a las ciudades que habita su muy particular comprensión del mundo.


LL: La infancia, esos primeros años que de alguna manera marcan lo que uno va a hacer a lo largo de la vida, viviste en un mundo donde el arte estaba presente, y la moda te fascinaba, quería que me contaras cómo fue tu vida de niña.

JB: Mi papá es diseñador de moda autodidacta, cuando éramos chiquitos tenía una fábrica de telas con mi abuelo. Siempre estuvimos rodeados de telares, de hilos y después mi papá empezó a diseñar su ropa y él se empezó a enseñar a sí mismo, era autodidacta. Mi mamá siempre tenía la Vogue Magazine, entonces siempre la moda estuvo cerca de mí. Recuerdo que hacía collages con las revistas de mi mamá.

LL: ¿En ese momento ya tenías alguna idea de que ibas a terminar haciendo lo que haces ahora?

JB: No, la verdad es que cuando me gradué del colegio no tenía ni idea de que quería hacer. Quería hacer algo artístico, pero no sabía qué. Estudié publicidad y mercadeo y de ahí fue la transición hasta que llegué a hacer diseño gráfico.

 LL: Has vivido mucho por fuera, ¿qué crees que te dejó eso?

JB: Vivir afuera te permite darte cuenta de quién eres. Al ver las diferencias uno se da cuenta de qué lo hace diferente a uno. Estar presente con otra cultura me permitió conocerme mucho más.

LL: ¿Y qué descubriste de ti misma en ese proceso?

JB: Que amo a Colombia. Nosotros crecimos en la época de Escobar donde la vida era muy vulnerable, uno no se daba cuenta, era la cotidianidad, no salir a la calle, estar pendiente de si sonaba una bomba, y yo creo que eso nos formó mucho. Yo me di cuenta de eso, de que ese peligro y esa vulnerabilidad frente a la vida nos hizo vivir mucho más el momento, mucho más apasionados de la vida.

LL: Tú mezclas la moda, la calle, lo urbano, con un discurso feminista, con mostrar los prejuicios de la sociedad. ¿Cómo has construido ese legado, qué quieres dejar como artista?

JB: Yo crecí entre dos hombres, entonces era la única niña, y siempre traté de demostrar que yo también podía, que yo también sabía, entonces fue con años de vivir por fuera y años de terapia (risas). Es que en mi casa la terapia era como un regalo, cuando nosotros sacábamos buenas notas, mi mamá nos regalaba diez sesiones de terapia.

LL: ¿De verdad? Casi siempre la gente asocia eso con algo negativo…

JB: En serio, era como un masaje a la cabeza. Entonces después de muchos años de poder interiorizar entendí que era una necesidad de expresión y de poder compartir lo que yo pensaba.

LL: ¿Cómo va uno buscando los complementos de lo quiere hacer como artista? ¿Cómo buscar el camino?

JB: No sé, no es tan pensado, es muy natural. Yo empiezo a coger un tema que me interesa, entonces era el objetivismo en la mujer entonces la palabra bitch, por ejemplo, era una mala palabra, y se empezó a convertir en una palabra que se puede usar entre amigos, entonces a mí esas cosas me fascinan, ver lo que pasa alrededor. Siempre he sido muy observadora, los cambios en el rol de la mujer, todo es muy nuevo. Por el lado de la moda empecé a investigar mucho cómo afecta la cotidianidad de las mujeres, por ejemplo, si tú te pones unos tacones tu día es completamente distinto a si te pones unos tenis. Tú no puedes caminar tan rápido, te tienes que sentar y eso determina tu día. Por ejemplo, lo de las marcas es interesante, entender cuál es la necesidad de usarlas, o que genera en ti usar algo de marca o no. Son fascinantes, por ejemplo, los estudios que hicieron en Holanda a un grupo de señores: les ponen una chaqueta con una marquilla cualquiera y después cogen a otro grupo con las mismas chaquetas y les ponen una marquilla Channel y deben hacer ciertas actividades, y estos últimos lo hacen mejor. Entonces hay estudios que demuestran que lo que tú te pones influencia cómo te sientes o cómo actúas. Hay otro estudio de unas mujeres a las que ponen a conseguir plata, y las mujeres vestidas de marca reciben el doble que a las que no estaban vestidas de marca. Me ha fascinado siempre el comportamiento humano.

LL: Lograste combinar dos mundos que te encantan, la moda, la parte psicológica, el arte.

JB: Es un trabajo diario. No sé si lo he logrado, espero que sí.

LL: ¿Cómo se te ocurrió la idea de salir a las calles?

JB: Trabajé en Leo Burnett, una agencia de publicidad. Y mi jefe era grafitero. Yo tomaba muchas fotos, siempre me ha gustado, entonces, le dije que quería salir con él una noche para verlos trabajar. Salimos como a las tres de la mañana y me pareció lo máximo, entonces ahí corté mi esténcil y empecé a salir a la calle con mis amigos. Me encantó la sensación, imagínate una mujer colombiana en Ámsterdam haciendo eso, si me cogían grave, mucha adrenalina.

LL: ¿Cómo funciona la parte legal, las penalizaciones?

JB: Lo que pasa es que mi intención siempre ha sido buena. No voy con ganas de vandalizar, respeto mucho que no sea la casa de alguien, o una iglesia. Me encanta la idea de trabajar en la calle, uno en la calle le puede hablar a todo el mundo.

LL: Qué anécdota interesante tienes de momentos en los que has estado en la calle

JB: Lamentablemente no tengo (risas), en Panamá incluso donde trabajé mucho en el casco colonial que estaba lleno de guardias, nunca me dijeron nada.

LL: ¿Cómo has visto tú que la gente interpreta lo que haces?

JB: No sé si viste los mandamientos. Yo trabajaba en el casco y estaba rodeada de niñas sin oportunidades, entonces, cuando empecé con eso dije esto lo tiene que ver toda la gente posible, ahí recibí muchísimo feedback. Creo que fue el momento donde ha habido más interacción. Mucha conexión con la gente.

LL: ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cómo suceden los momentos de inspiración?

JB: Mucha lectura, estoy instruyéndome constantemente. Hay un momento de inspiración donde me doy cuenta de que ahí está el camino.

LL: ¿Ahora qué estás leyendo?

JB: Sapiens, que habla del comportamiento humano. Los seres humanos somos los únicos que podemos inventarnos una historia o un cuento que no es físico.

LL: ¿Y desde niña fuiste así de inquieta en la lectura?

JB: Sí, mucho. Fui muy juiciosa de niña y mi rebeldía empezó a los 25.

LL: ¿Qué te ha dado este mundo?

JB: La fascinación. En observación, en entendimiento, en satisfacer inquietudes.

LL: ¿Cuál sería el legado que te gustaría dejar?

JB: La celebración de ser mujer.

LL: ¿En Colombia qué tan fácil es llegar a eso?

JB: Es machista pero no es tan machista como Panamá. Ahorita en Colombia el arte urbano, en la calle, es más de hombres, llevamos muchos años reprimidas.

 LL: ¿Las piernas blancas con negro de dónde salieron?

JB: Yo tengo una fascinación con la geometría en blanco y negro, no sé por qué. Desde chiquita pintaba con mi regla y sharpie negro. Había dado a luz a mi segunda hija, y yo seguía con la idea de trabajar en la calle, me encanta, es como mi meditación, y entonces pensé que las piernas eran algo femenino y fácil para hacer en un esténcil. Y un amigo un día me dijo, “you are spreading your legs¨, o sea ¨putiando¨, y dije, ese es el doble sentido que necesito.

LL: ¿Qué tan difícil es vivir de este mundo?

JB: Súper difícil. Hay meses donde estás súper bien, y otros donde no pasa nada. Yo he tratado puestos de oficina, trabajé en Converse, que era chévere, pero yo sentarme en una oficina, no puedo.

LL: ¿Cómo es tu rutina ahorita?

JB: Es por proyectos. Me dedico totalmente a ese proyecto, después me recojo y busco otras cosas para hacer.

LL: ¿Una persona que te conozca cómo te describirá?

JB: Intensa, apasionada, voladísima.

LL: ¿Voladísima?

JB: Sí, un despiste tremendo. De humor negro, bastante sarcástica. Hay gente a la que le caigo muy mal por eso. Me cuesta abrirme, pero cuando me abro, me abro de verdad.

LL: ¿Qué tan familiar eres?

JB: Con mis hijas bastante.

LL: Cuál ha sido el legado más grande que te dejó tu familia.

JB: La persistencia. Ha habido momentos en los que he querido desistir, pero hay que seguir. Digamos ahorita tenía que mandar un cuadro a Estados Unidos, y después de ir mil veces a la impresora para que quedara perfecto, porque soy súper perfeccionista, logré hacerlo, lo mandé y en la aduana lo picaron y le llegó al cliente vuelto nada. Perdí tiempo, esfuerzo y plata. Pero bueno, esto es mi pasión.

LL: ¿Qué herramientas te da el arte, que no te da otro tipo de expresión?

JB: Que no necesito el permiso de nadie. La máxima libertad. No hay límites en el arte.

LL ¿A qué le pones tu La Lupa en tu vida?

JB: Al comportamiento humano, a las interacciones, me encanta analizarlo todo.

 

La Lupa en frases

Bajo La Lupa

Directorio de entrevistas A – Z

Jaqueline Brandwayn

¨El arte me ha dado toda la fascinación, el entendimiento, el poder satisfacer mis inquietudes.¨

Adolfo Zableh

“Sabía que de alguna manera algo me tenía que inventar para ser oído. Por eso escogí escribir”

Alejandra Azcárate

“Me gusta un estado de cordura no permanente. Creo que una alta dosis de irresponsabilidad es deliciosa en la vida.”

Alejandro Cuellar

“En la cocina el criterio solo existe cuando ha habido experiencia.”

Alexandra Santos

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Alejandro Riaño

“Este trabajo me ha dejado un amor por la vida y un amor por lo que hago que no puedo describir.”

Amalia Andrade

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Ana Wills

“Actuar es un trabajo muy difícil y un estilo de vida complicado. Pero todo es una experiencia, hay papeles que te cambian la vida.”

Andy Gaitán

¨Siempre me he dejado llevar, hay que ser arriesgado¨

Andrea Novoa

“Tenía una voz interna que me decía que tenía que hacer esto como fuera”

Antonina Canal

“Hay que romper la rigidez y fluir. Soy una aventurera, una gitana”

Beatriz Fernández

“Soy una revolucionaria de las leyes. Mi ley es la ley del amor. Detesto la rigidez”

Beto Gaitán

¨Nunca me ha gustado comer cuento. Siempre me ha gustado indagar, ir más allá.”

Carlos Villa

“Con el violín se crea un vínculo muy fuerte. No es solo emocional sino físico y emocional.”

Catalina Escobar

“Yo tengo un motor adentro, yo trabajo en sintonía con mi hijo. Él y yo somos socios en esto.”

Daniella Álvarez

“Los sacrificios y la disciplina me han hecho alcanzar lo que siempre quiero”

Daniella Moscarella

“Siempre he sido diferente. Nunca me ha gustado ser una niña más del montón.”

Diana Alvarado

“Es duro saber que yo tuve que darle más de la mitad de mi vida a la guerra. Nunca me imaginé que habría más oportunidades para mí.”

Diego Sáenz

¨Uno se preocupa por qué hacer pero es mejor saber lo que no quieres hacer¨

Duván Barato

“Me desmovilicé buscando una oportunidad de mejorar mi vida, pero entré a una sociedad que señala, estigmatiza, rechaza y aisla.”

Elkin Serna

¨El sufrimiento que he vivido, me hizo armarme de valor.¨

Emmanuel Esparza

“Para ser actor no es suficiente ser bueno. Hay que ser obsesivo.”

Felipe Acosta

“Las ideas me han nacido por necesidades y casualidades de la vida. Yo las he sabido leer.¨

Francisco Santos

“Cuando uno se salva de un secuestro de Pablo Escobar el miedo se acaba. Yo viví con la muerte ocho meses”

Geraldine Pomato

“Soy una mujer obstinada, trabajo por lo que quiero hasta que lo logro. Con Wikimujeres fue así”

Gustavo Yacamán

“Pongo mi mente en blanco antes de poner el pie en el acelerador”

Jaime Lombana

“Yo presiento siempre lo que va a pasar. Sé cuándo voy a ganar y cuándo no”

Jorge Duque

“El día que dejé de esconder quién era, dejé de pelear conmigo mismo”

Juan Felipe Samper

¨Seguir los sueños, con todo lo romanticón que suena, siempre va a ser válido, siempre va a ser lo más chévere¨

Juan Pablo Socarrás

“Si la vida me había dado tantas oportunidades era por algo. Me dediqué a luchar por este sueño”

Laura Tobón

“Me lo propuse, lo soñé y lo luché y todo ha llegado en medidas que nunca imaginé”

Mabel Moreno

“Tengo un alma muy libre, pero también una cabeza que me pone todos los límites. Soy mi mayor juez.”

Marcelo Rozo

“No hay nada en la vida como levantar un trofeo. Es como tener el mundo en las manos”

María Del Rosario Guerra

“Mi disciplina, mi formación cristiana y mi preparación académica son lo que me ha permitido lograr todo en la vida.”

Marianela González

“Pareciera que soy conservadora pero no. Todo lo que sea distinto a la costumbre me atrae mucho. Soy muy curiosa”

Marta Lucía Ramirez

“Soy una persona estricta, coherente, con mucho compromiso por Colombia, a veces demasiado cuadriculada.”

Natalia Espitia

“Entendí que la mejor manera de transformar y sanar mi vida era ayudando a las niñas a vencer el miedo”

Natalia Ponce de León

“Escogí el camino de levantarme y hacerme grande. Esto fue un renacer, reinventarme desde cero.”

Oscar Iván Zuluaga

“A mi no me obsesiona el poder. Me obsesiona poder trabajar por los demás.”

Paloma Valencia

“Siempre he querido cambiar el mundo. Me hace falta ver que sí se puede”

Paula López

“Aprendí a abrazar mi realidad y entendí que el perdón y la felicidad son una decisión.”

Paulina Laponte

“Entendí que hay que aprender a fluir con la vida. En el camino encontré muchos talentos y pasiones que no conocía.”

Pilar Schmitt

“Trabajo en una cosa completamente diferente a lo que yo soy”

Regis Ortiz

“El proceso de reinserción no fue fácil. Pero cuando veo a mi mamá y a mi hijo sé que todo ha valido la pena.”

Santiago Prieto

“El camino es infinito. Lo más difícil es persistir, perseverar y resistir”

Tata Gnecco

“Si a tu sueño le pones un poquito de disciplina y empuje, lo consigues ”

Tito Puccetti

¨En mi carrera he hecho muchos sacrificios. Y sí, he tenido suerte, pero ha sido una suerte buscada.”

Yaneth Waldman

¨Yo soy terca en buscar la felicidad todos los días de mi vida.”

Vladdo

“Soy inquieto, sarcástico, malpensado. Tengo cara de bravo pero soy una melcocha.”

Jaqueline Brandwayn - Revista La Lupa
Jaqueline Brandwayn - Revista La Lupa
Jaqueline Brandwayn - Revista La Lupa

Jennifer Sáenz

Jennifer Sáenz

Jennifer Sáenz

¨El humor para mí es una forma de afrontar la vida¨
Jennifer Sáenz - Revista La Lupa

Jennifer decidió estudiar periodismo cuando entendió que su pasión y propósito de vida era ayudar a la gente, dejar una huella en la sociedad. Creó un personaje llamado Socorro con el cual entrevista y visualiza distintas problemáticas sociales, y por medio del humor y la sátira se enfrenta a los problemas de la convivencia y  la cultura ciudadana. Rompe esquemas y defiende sus ideas sin pena y sin miedo. Ha logrado hacerse un espacio y vivir  de lo que ama. La Lupa descubrió a Jennifer detrás de su personaje.


LL: Ahorita estábamos hablando de lo que son las pasiones en la vida, ¿cómo te diste cuenta de qué era lo que te apasionaba?

JS: Yo creo que las pasiones van muy entrelazadas con los talentos. En el colegio fui súper extrovertida, a mí me encantaba remedar a la gente, hacer chistes. Empecé a estudiar derecho y eso como que lo amolda a uno, lo vuelve cuadriculado en muchas cosas y yo sentía que necesitaba hacer uso de los otros talentos que tenía. Decidí estudiar periodismo y me di cuenta de que tenía una pasión por ayudar a la gente, por visibilizar problemáticas, me encantaba la idea de hacer un tipo de veeduría que no fuera desde el derecho específicamente. Pienso que desde el periodismo y la pedagogía uno sí logra muchas cosas.

LL: Esos intereses de los que hablas, con todas las iniciativas que tienes, ¿de dónde crees que vienen? ¿Por qué crees que eso existe en ti?

JS: Creo que tiene que ver mucho con el núcleo familiar. Mi mamá desde que yo estaba chiquita me llevaba a fundaciones, siempre tuve la parte social muy marcada. Mi papá es una persona muy chistosa, entonces pienso que ahí surgió la idea de querer hacer algo diferente.

LL: Has llegado a un punto donde ya lograste crear el personaje que trasmite eso, pero me imagino que hubo un proceso para encontrarle el camino a lo que tú querías hacer. ¿Cómo fue esa construcción?

JS: Uno no siempre sabe lo que quiere hacer. A nosotros la sociedad nos ha enseñado muy mal diciéndonos que el propósito de vida es graduarse de una universidad, conseguir un trabajo y hacer plata, yo pienso que esa es una parte de lo que uno tiene que hacer, pero eso no es a donde uno quiere llegar. El propósito de vida debe ser más como a quién quisiera transformar o qué quisiera transformar del mundo para que sea mejor. Uno no crece, se reproduce y muere, uno sí debe dejar un legado. A mí me pasó que en mi casa mi papá siempre había querido ser abogado tributario, entonces él quería que yo hiciera eso, y yo no lo quería para nada, mi temperamento es otro. Para él fue terrible que yo no quisiera estudiar derecho, entonces me dijo que si no era así pues que me pagara yo misma mi carrera de periodismo. Terminé aplicando a una beca, me la gané y acabé haciendo la maestría. Esas puertas que se cierran son solo aprendizajes grandísimos. No creo que existan las malas noticias sino que uno de eso tiene que sacar algo bueno, de ahí es de donde viene la fortaleza.

LL: Una vez uno descubre sus talentos, se necesita mucha determinación para lograr las metas. ¿Te trazaste esas metas desde ese momento?

JS: Sí, yo creo que antes de cualquier cosa, uno debe ser buena persona. Yo quería con mi personaje lograr el contacto con la gente, para mí siempre fue una inspiración Jaime Garzón. Con las entrevistas que hacía hablaba con la gente importante, pero se me quedaba por fuera la gente del común, y por eso surgió la otra vertiente de la cultura ciudadana.

LL: ¿Qué característica tuyas crees que son las que te han permitido lograr lo que has hecho?

JS: Soy terca, y cuando se me mete algo en la cabeza, hago lo que sea. Siempre pregunto, busco las posibilidades, no me da pena ni miedo.

LL: ¿Cómo logras a partir del humor y el sarcasmo mandar un mensaje que tiene un trasfondo serio? ¿Cómo se logra ese equilibrio?

JS: Lo hago a partir de un personaje que es manicurista, entonces al efectuar contacto directo, la gente se baja un poco del estatus, se relajan, pierden el acartonamiento. Siempre pregunto sin juzgar, el personaje lo permite. No acuso, no me igualo…

LL: El mundo del periodismo no es fácil, qué tanto miedo te dio tomar la decisión de hacer lo que haces, de enfrentar estos problemas, de ponerles la cara, de vivir de una profesión que se sabe que no es la más generosa en términos de plata…

JS: No me generó nunca temor como tal, porque el personaje me permite suavizar un poco lo que pregunto. Pero el periodismo te permite llegar a mucha otra gente, algo que otras profesiones no te permiten, uno conoce una cantidad de personas maravillosas,  por eso la responsabilidad es tan grande. Inspirar positivamente y hacer las cosas bien es muy importante.

LL: ¿Qué es lo que más te ha sorprendido, lo que más te ha impactado del contacto con la gente?

JS: Yo creo que la gente es buena, los colombianos somos buenos. Hemos sido mal educados, tenemos una cultura que hemos ido heredando generación tras generación. Creemos que  “ser vivo” está bien, por ejemplo. Tenemos un montón de cosas culturales que yo sí creo que tienen arreglo, pero no es un efecto microondas. Las transformaciones culturales llevan mucho tiempo, deben ser constantes. Pero me he llevado la sorpresa de que la gente es muy receptiva, la gente es cálida, se ríe, pregunta.

LL: ¿Y qué te ha sorprendido de ti misma?

JS: La capacidad de hacer el oso. Creo que nunca he hecho el oso tan sistemáticamente como hoy en día. Disciplina para hacer el oso (risas). Nada me causa vergüenza, disfrazarme me da igual, cuando hago pedagogía, por ejemplo en Transmilenio, no tengo nada de vergüenza. Pienso que es parte de quitarse tantos estigmas de qué dirán de uno. Todas mis amigas abogadas trabajando con firmas, y yo salgo como una loca con una peluca (risas).

LL: Te has salido de todos los esquemas…

JS: Sí. Yo creo que estoy un poquito loca (risas), pero creo que tengo una buena causa. Creo que hay que romper esquemas, pero nunca he pensado que lo quiero hacer por ir en contra de la corriente, sino más bien ha sido algo natural. Al principio me costaba, no quería que la gente me asociara directamente con el personaje. La idea de más caras no me gusta porque hace referencia a otra cosa, pero digamos que sí tengo muchos sombreros. El sombrero de cuando dicto clase, de cuando soy hija, etc. Son roles en la vida. Es un personaje que me permite desahogarme del mundo.

LL: Ahorita me decías que los colombianos somos gente buena pero mal educada. ¿Cómo hacer para que el tema de la cultura ciudadana tome más fuerza, que más gente se una a la causa?

JS: Bueno yo de verdad creo que eso también se aprende en la casa. Nos hace falta educar hijos buenos. Ahora, eso no quiere decir que si uno no tuvo la familia convencional esté condenado a actuar mal. Pero en la casa le enseñan a uno la mayoría de las cosas, es definitivo, la supervisión, donde a uno le marcan la línea de lo que está bien o mal. Ahora, es un trabajo conjunto entre la casa, el colegio, la universidad, el trabajo, la sociedad. La última instancia es la ley y a eso es lo que deberíamos tratar de no llegar, trabajar en conjunto para impedir llegar a la última instancia. La responsabilidad de corregirnos los unos a los otros. Entre más iniciativas ciudadanas haya esto va a ser mejor.

LL: ¿Ha habido algún momento en el que hayas querido desistir?

JS: Sí, al principio empecé como un hobbie, después comencé a generar una comunidad, pero pensaba que era insostenible y que lo mejor era conseguirme un trabajo de oficina. Pero eso me duraba un día porque yo decía, qué infelicidad estar en un trabajo que uno no quiere hacer. A mí lo que me gusta es estar en la calle, hablar con la gente. Pero persistía, no fue fácil porque al principio había que pagar muchas cosas. El arranque fue difícil, pero hay que tener claro el propósito.

LL: ¿Y de aquí para adelante cuál es tu propósito de vida?

JS: Hacer que ser buen ciudadano sea cool, que la gente entienda que uno no vive, sino que uno convive. Y eso implica pensar en el otro, uno no está solo en esta vida.

LL: ¿Cuál es la característica que más admiras en una persona?

JS: La sencillez. Que yo me pueda sentar con esa persona, y que esa persona se pueda sentar con el de los tintos o con el presidente. Y el sentido del humor. Todos tenemos vicisitudes, todos tenemos problemas, pero la forma de afrontarlos es lo que nos hace distintos. La felicidad es momentánea, a todos nos pasa algo que duele. El humor para mí es una forma de afrontar la vida.

LL: ¿Y la característica a la que más le huyes?

JS: La arrogancia. La arrogancia me ahuyenta.

LL: ¿A qué le pones tu La Lupa en tu vida?

JS: Todas las noches siento que pude haber hecho algo mejor.

La Lupa en frases

Uno tiene siempre que tener clara la diferencia entre quién es uno y qué es el cargo

Martha Lucía Ramírez

Mi mamá siempre me dijo: ‘Nunca te dejes descrestar por el poder. Que te descresten las ideas, las acciones, el trabajo

Martha Lucía Ramírez

Bajo La Lupa

LL: ¿Que tiene Jennifer de Socorro?

JS: La imprudencia

LL: El peor error de un periodista

JS: Creer que se las sabe todas.

LL: La entrevista más difícil que hayas hecho.

JS: A Clara López porque me pidió que le pintara las uñas y le hiciera florecitas.

LL: El legado que quieres dejar.

JS: Que ser buen ciudadano sea algo chevere.

LL: ¿Qué es el éxito?

JS: Hacer lo que a uno le gusta

LL: La clave del éxito.

JS: Tener el talento para hacer lo que le gusta a uno

LL: Un miedo superado.

JS: Hacer el oso sistematicamente.

LL: El error mas común de los colombianos

JS: No pensar en el otro

LL: Tres palabras que te definan.

JS: Autentica, graciosa, carismatica.

LL: Una persona que te haya marcado.

JS: Tuve un jefe que era muy chistoso.

LL: Una señal de fortaleza en una persona.

LS: Que pueda decir que pena o pedir perdón.

LL: Un politico que admires.

JS: Difícil, digamos que Hillary Clinton.

LL: Lo mas lindo de los colombianos

JS: Su bondad y su alegría

LL: Una frase.

JS: Uno no vive, convive.

Directorio de entrevistas A – Z

Jaqueline Brandwayn

¨El arte me ha dado toda la fascinación, el entendimiento, el poder satisfacer mis inquietudes.¨

Adolfo Zableh

“Sabía que de alguna manera algo me tenía que inventar para ser oído. Por eso escogí escribir”

Alejandra Azcárate

“Me gusta un estado de cordura no permanente. Creo que una alta dosis de irresponsabilidad es deliciosa en la vida.”

Alejandro Cuellar

“En la cocina el criterio solo existe cuando ha habido experiencia.”

Alexandra Santos

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Alejandro Riaño

“Este trabajo me ha dejado un amor por la vida y un amor por lo que hago que no puedo describir.”

Amalia Andrade

“He sido muy terca en querer creer que la vida está llena de magia.”

Ana Wills

“Actuar es un trabajo muy difícil y un estilo de vida complicado. Pero todo es una experiencia, hay papeles que te cambian la vida.”

Andy Gaitán

¨Siempre me he dejado llevar, hay que ser arriesgado¨

Andrea Novoa

“Tenía una voz interna que me decía que tenía que hacer esto como fuera”

Antonina Canal

“Hay que romper la rigidez y fluir. Soy una aventurera, una gitana”

Beatriz Fernández

“Soy una revolucionaria de las leyes. Mi ley es la ley del amor. Detesto la rigidez”

Beto Gaitán

¨Nunca me ha gustado comer cuento. Siempre me ha gustado indagar, ir más allá.”

Carlos Villa

“Con el violín se crea un vínculo muy fuerte. No es solo emocional sino físico y emocional.”

Catalina Escobar

“Yo tengo un motor adentro, yo trabajo en sintonía con mi hijo. Él y yo somos socios en esto.”

Daniella Álvarez

“Los sacrificios y la disciplina me han hecho alcanzar lo que siempre quiero”

Daniella Moscarella

“Siempre he sido diferente. Nunca me ha gustado ser una niña más del montón.”

Diana Alvarado

“Es duro saber que yo tuve que darle más de la mitad de mi vida a la guerra. Nunca me imaginé que habría más oportunidades para mí.”

Diego Sáenz

¨Uno se preocupa por qué hacer pero es mejor saber lo que no quieres hacer¨

Duván Barato

“Me desmovilicé buscando una oportunidad de mejorar mi vida, pero entré a una sociedad que señala, estigmatiza, rechaza y aisla.”

Elkin Serna

¨El sufrimiento que he vivido, me hizo armarme de valor.¨

Emmanuel Esparza

“Para ser actor no es suficiente ser bueno. Hay que ser obsesivo.”

Felipe Acosta

“Las ideas me han nacido por necesidades y casualidades de la vida. Yo las he sabido leer.¨

Francisco Santos

“Cuando uno se salva de un secuestro de Pablo Escobar el miedo se acaba. Yo viví con la muerte ocho meses”

Geraldine Pomato

“Soy una mujer obstinada, trabajo por lo que quiero hasta que lo logro. Con Wikimujeres fue así”

Gustavo Yacamán

“Pongo mi mente en blanco antes de poner el pie en el acelerador”

Jaime Lombana

“Yo presiento siempre lo que va a pasar. Sé cuándo voy a ganar y cuándo no”

Jorge Duque

“El día que dejé de esconder quién era, dejé de pelear conmigo mismo”

Juan Felipe Samper

¨Seguir los sueños, con todo lo romanticón que suena, siempre va a ser válido, siempre va a ser lo más chévere¨

Juan Pablo Socarrás

“Si la vida me había dado tantas oportunidades era por algo. Me dediqué a luchar por este sueño”

Laura Tobón

“Me lo propuse, lo soñé y lo luché y todo ha llegado en medidas que nunca imaginé”

Mabel Moreno

“Tengo un alma muy libre, pero también una cabeza que me pone todos los límites. Soy mi mayor juez.”

Marcelo Rozo

“No hay nada en la vida como levantar un trofeo. Es como tener el mundo en las manos”

María Del Rosario Guerra

“Mi disciplina, mi formación cristiana y mi preparación académica son lo que me ha permitido lograr todo en la vida.”

Marianela González

“Pareciera que soy conservadora pero no. Todo lo que sea distinto a la costumbre me atrae mucho. Soy muy curiosa”

Marta Lucía Ramirez

“Soy una persona estricta, coherente, con mucho compromiso por Colombia, a veces demasiado cuadriculada.”

Natalia Espitia

“Entendí que la mejor manera de transformar y sanar mi vida era ayudando a las niñas a vencer el miedo”

Natalia Ponce de León

“Escogí el camino de levantarme y hacerme grande. Esto fue un renacer, reinventarme desde cero.”

Oscar Iván Zuluaga

“A mi no me obsesiona el poder. Me obsesiona poder trabajar por los demás.”

Paloma Valencia

“Siempre he querido cambiar el mundo. Me hace falta ver que sí se puede”

Paula López

“Aprendí a abrazar mi realidad y entendí que el perdón y la felicidad son una decisión.”

Paulina Laponte

“Entendí que hay que aprender a fluir con la vida. En el camino encontré muchos talentos y pasiones que no conocía.”

Pilar Schmitt

“Trabajo en una cosa completamente diferente a lo que yo soy”

Regis Ortiz

“El proceso de reinserción no fue fácil. Pero cuando veo a mi mamá y a mi hijo sé que todo ha valido la pena.”

Santiago Prieto

“El camino es infinito. Lo más difícil es persistir, perseverar y resistir”

Tata Gnecco

“Si a tu sueño le pones un poquito de disciplina y empuje, lo consigues ”

Tito Puccetti

¨En mi carrera he hecho muchos sacrificios. Y sí, he tenido suerte, pero ha sido una suerte buscada.”

Yaneth Waldman

¨Yo soy terca en buscar la felicidad todos los días de mi vida.”

Vladdo

“Soy inquieto, sarcástico, malpensado. Tengo cara de bravo pero soy una melcocha.”

Jennifer Sáenz - Revista La Lupa

Jennifer Sáenz - Revista La Lupa

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